
El hecho ocurrió alrededor de las 20:40, cuando un hombre arribó hasta el portón del inmueble que habita. Allí fue interceptado por tres delincuentes que los sometieron a golpes de puño para quitarle la motocicleta.
A pesar de la superioridad numérica, la víctima del asalto se resistió y arremetió contra los ladrones por medio de puñetazos y patadas para disuadirlos. Rápidamente, apareció un guardia de seguridad del lugar y los malvivientes se dieron a la fuga sin poder concretar el delito.