El próximo lunes 19 de enero quedará en la historia del mercado automotriz argentino, ya que por primera vez se descargará un cargamento de vehículos en el país proveniente de uno de los barcos más emblemáticos de la industria: un buque de gran capacidad perteneciente a la compañía china BYD. Esta operación forma parte del plan impulsado por el Gobierno para abrir la importación de vehículos, y se llevará a cabo en el puerto de Zárate, en la Terminal TZ1, un punto clave utilizado por la industria para recibir autos importados y enviar vehículos de fabricación nacional al exterior.
El buque, que arribará a última hora del domingo 18 de enero, descargará más de 5.000 unidades de vehículos híbridos y eléctricos que han sido habilitados para ingresar al país bajo un régimen especial. Esto significa que estos autos podrán ingresar sin pagar el arancel extrazona del 35% que se aplica a las importaciones de vehículos fuera del Mercosur. Este desembarco representa un fuerte impulso para la participación de autos eléctricos e híbridos en el mercado local, alineado con la creciente demanda de vehículos más sostenibles.
Con un cupo anual de 50.000 unidades disponibles para este régimen, se estima que hasta el momento ya han ingresado unas 15.000 unidades. El plazo para que se complete el cupo correspondiente a 2025 es hasta el 31 de enero, lo que hace prever que la llegada de vehículos como estos acelerará el proceso de electrificación del parque automotor argentino.
El impacto de esta operación va más allá de la curiosidad que despierta el barco por sus impresionantes dimensiones y su capacidad para cargar y descargar vehículos por sus propios medios. El hecho de que este barco pertenezca directamente a BYD, una de las compañías líderes en la fabricación de autos eléctricos e híbridos, subraya el avance de la industria automotriz china y su independencia para organizar la logística de su expansión internacional sin depender de terceros.
Un antecedente cercano de la operación de esta flota china en Sudamérica ocurrió en mayo del año pasado, cuando el buque BYD Explorer 1 descargó más de 5.400 autos eléctricos e híbridos en el puerto de Suape, en el estado de Pernambuco, Brasil. Esta operación, que marcó un récord, subraya la creciente demanda de estos vehículos en la región, especialmente en Brasil, donde la empresa también comenzó a ensamblar vehículos.
La llegada de BYD a Argentina es, por lo tanto, un paso más en la consolidación de la marca en Sudamérica y un reflejo de la evolución del mercado global hacia un futuro más sostenible y electrificado. Con el respaldo de una flota propia para la logística, la compañía demuestra su compromiso con la expansión de la movilidad eléctrica en la región, lo que podría transformar el panorama automotriz en Argentina y en toda América Latina en los próximos años.





