La historia de Thiago Almada en Atlético de Madrid dio un giro abrupto. Así, lo que había comenzado como una apuesta fuerte para potenciar el ataque terminó, en tiempo récord, convertido en una situación incómoda para todas las partes, con el futbolista con el cartel de transferible, tan solo seis meses después de su arribo a la institución.
Los números explican buena parte del problema. En apenas medio año acumuló 571 minutos oficiales, una participación escasa que lo dejó sin peso dentro del esquema de Diego Simeone. Ante esto, la falta de continuidad lo volvió prescindible en un plantel que exige rendimiento inmediato.
Con el mercado de enero en el horizonte, la dirigencia tomó una postura clara. Según informó el programa El Larguero de Cadena SER, la conducción encabezada por Enrique Cerezo considera transferible al campeón del mundo y aguarda propuestas para intentar recuperar la inversión realizada, cuando en junio de 2025 desembolsaron 21 millones de euros por la mitad de su ficha, al adquirirlo desde Olympique de Lyon.
El escenario encendió señales de alerta en la Selección Nacional, con el Mundial a menos de seis meses de distancia. Hoy, Almada parece ser parte del esqueleto que Lionel Scaloni piensa para la próxima Copa del Mundo, pero la incertidumbre respecto de su futuro siembra un manto de dudas sobre esta posibilidad.





