La Municipalidad, en conjunto con el área de Zoonosis, intervino en los últimos días en Barrio Roma, en la zona comprendida entre las calles Alfonso Durán y Juan Díaz de Solís, ante reiterados reclamos vecinales por el peligro que representaban dos acacias de gran porte.
Uno de los árboles ya fue retirado el miércoles pasado durante la siesta, en un operativo que demandó entre tres y cuatro horas de trabajo. Según relataron los vecinos, las tareas fueron realizadas por personal municipal y posteriormente Urbafé se encargó de la limpieza de ramas y troncos que quedaron en el lugar.
La preocupación principal estaba vinculada al tamaño y peso de las piñas que producían las acacias, algunas de las cuales alcanzarían entre cuatro y cinco kilos. Vecinos aseguraron que la caída de estos frutos ya provocó daños materiales, como la rotura de un parabrisas y abolladuras en un equipo de aire acondicionado, y advirtieron que una persona podría resultar gravemente herida en caso de ser impactada.
El segundo árbol aún permanece en pie debido a que en su copa se detectó un panal de camachui, además de abejas y avispas. Por este motivo, Zoonosis realizó un tratamiento sanitario previo para evitar riesgos de picaduras, ya que no es posible avanzar con la extracción hasta que la situación esté controlada.
Además del riesgo por la caída de piñas, los habitantes del sector señalaron otro problema creciente: las raíces del árbol restante, de más de 30 años de antigüedad, están levantando la vereda de adoquines y generando un marcado desnivel. Temen que esto pueda afectar no solo la circulación peatonal, sino también cañerías, presión de agua y la estructura de las viviendas cercanas.
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