El Gobierno nacional se prepara para poner en marcha esta semana la maquinaria legislativa con el objetivo de garantizar la aprobación de su paquete de reformas durante las sesiones extraordinarias de febrero. En ese marco, una de las principales definiciones que evalúa el oficialismo es modificar el recorrido parlamentario del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y enviarlo directamente al Senado, descartando su ingreso inicial por la Cámara de Diputados.
Según trascendió, esta decisión terminará de delinearse este lunes, cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabece una reunión de la mesa política para ordenar la estrategia, alinear a los interlocutores del espacio y cerrar filas antes del inicio formal de las sesiones, previsto para el próximo 2 de febrero.
En Balcarce 50 manejan un calendario legislativo ajustado y ambicioso. La intención es llevar al recinto del Senado, el 12 de febrero, la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares, con el objetivo de obtener media sanción y avanzar luego en Diputados el día 19. Desde el oficialismo aseguran contar con los votos necesarios en la Cámara Alta para “blindar” ambas iniciativas, apoyados en la articulación política de la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
Sin embargo, el frente fiscal continúa siendo uno de los principales focos de tensión. El ministro del Interior, Diego Santilli, intensificará en los próximos días las conversaciones con los gobernadores considerados dialoguistas, tras los encuentros mantenidos con Gustavo Sáenz, Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck. El eje del conflicto pasa por los cambios tributarios, y el Ejecutivo presentará una contrapropuesta vinculada a la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades, descartando por ahora compensaciones alternativas, como la asignación de obras públicas específicas.
En paralelo, el Gobierno mantiene firme su decisión de avanzar con la ratificación interna del acuerdo Mercosur-Unión Europea, aun cuando el Parlamento Europeo haya frenado su tratamiento. En la Casa Rosada sostienen que el entendimiento será debatido “sin importar lo que pase en Europa”, con la intención de que la Argentina se convierta en el primer país del bloque en validar el tratado a nivel legislativo.
La estrategia general busca replicar el esquema aplicado durante el tratamiento del Presupuesto 2026: centralizar las negociaciones en la mesa política para evitar acuerdos paralelos y delegar el poroteo fino en referentes clave del oficialismo, con Bullrich a cargo del Senado y Martín Menem como principal operador en la Cámara de Diputados.





