Tras el secuestro de 13 kilos de cocaína ocultos en secarropas durante una persecución en la Avenida Circunvalación, la causa fue dividida para avanzar sobre los distintos niveles de la organización criminal. El fiscal del departamento Las Colonias detalló que la Justicia provincial interviene sobre el último eslabón de la cadena, vinculado a la venta fraccionada al consumidor.
Por la magnitud del cargamento y debido a que la droga no se encontraba fraccionada para su comercialización directa, la investigación sobre el suministro mayorista quedó en manos de la Justicia Federal, que ahora intenta identificar a los responsables del envío y distribución a gran escala.
Imputaciones por narcomenudeo en la región
En las últimas horas se realizaron audiencias imputativas contra cinco personas acusadas de integrar el circuito de venta minorista en el departamento Las Colonias. En Esperanza, una mujer fue imputada por comercialización de estupefacientes, mientras que en San Carlos Centro dos hombres y dos mujeres enfrentan cargos por el mismo delito.
La investigación, que demandó cerca de tres meses, permitió establecer que el distribuidor actualmente detenido abastecía puntos de venta en Santa Fe, Esperanza, San Carlos y San Justo.
El origen de la droga y el método de ocultamiento
Respecto de la procedencia, el fiscal confirmó que la cocaína tenía origen en el norte del país, aunque evitó brindar mayores precisiones para no entorpecer el avance de la causa en el fuero federal.
El caso llamó la atención por la modalidad utilizada para el traslado: la droga estaba compactada en ladrillos y escondida dentro de secarropas enviados como encomienda. Si bien el secuestro se produjo de manera circunstancial tras una fuga en la Circunvalación, los investigadores ya habían identificado con anterioridad a quienes enviaban y recibían el cargamento.





