En medio del conflicto policial que atraviesa la provincia de Santa Fe, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, brindó una conferencia de prensa desde la sede de Gobernación en Rosario, donde se refirió con dureza a los episodios de acuartelamiento y protestas registrados en las últimas horas, especialmente frente a la Jefatura de Policía rosarina y Casa de Gobierno en la ciudad capital.
El funcionario confirmó que el Gobierno provincial resolvió pasar a disponibilidad a 20 policías que se acuartelaron en Rosario por incumplimiento de los deberes de funcionario público. “Abandonaron tareas, se sumaron a la protesta frente a Jefatura e impidieron la labor policial. La fuerza de seguridad no es un club, debe haber disciplina”, afirmó Cococcioni.
Según detalló, un estimado de no menos de 20 móviles policiales quedaron directamente paralizados durante la protesta, y algunos efectivos incurrieron en abandono de servicio. “Anoche el jefe de Policía de la provincia comenzó a labrar actuaciones administrativas. Estas personas están siendo pasadas a disponibilidad, con retiro de arma reglamentaria y chaleco”, precisó.
Cococcioni sostuvo que, si bien el reclamo salarial es legítimo y el Gobierno lo reconoce, sobre ese planteo “se montaron otros intereses que de legítimos tienen muy poco”. En ese sentido, denunció que los efectivos que protagonizaron los hechos más graves estarían vinculados a “gente allegada a sectores desplazados de la Policía por gravísimos delitos de corrupción”.
“Hay grupos marginales de la Policía que no se resignan a perder privilegios. Estas acciones violentas buscan poner en jaque una política de seguridad que es exitosa. Acá trazamos una raya que no estamos dispuestos a permitir que se cruce”, remarcó el ministro.
Además, advirtió sobre maniobras de instigación y desinformación: “Se fueron sumando determinados grupos que empezaron a incitar al personal policial, incluso con fake news, tratando de desestabilizar el despliegue preventivo”.
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En paralelo, el Gobierno provincial resolvió dar intervención al Ministerio Público de la Acusación (MPA) para que se investigue si los policías involucrados incurrieron en delitos penales durante la protesta. “El mero hecho de participar de una manifestación no constituye una transgresión. Hablo de quienes intentaron bloquear la salida de patrulleros o dejaron su móvil y abandonaron la tarea. Esos casos van a ser investigados y sancionados”, aclaró Cococcioni.
El ministro también aseguró que se mantiene el diálogo institucional y que hubo contactos con la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, además de un trabajo coordinado con fuerzas federales. “Estamos enfocando todos los esfuerzos necesarios para sostener la seguridad pública. Tiene que haber una diferencia clara entre el que cumple y el que no cumple”, enfatizó.
Mientras tanto, el conflicto policial sigue abierto en la provincia. En Santa Fe capital también se registraron episodios de acuartelamiento, que fueron desactivados por efectivos de la misma fuerza, en un contexto de reclamos salariales y laborales que continúan generando tensión entre el Gobierno y un sector del personal policial.





