Este miércoles será una jornada clave para el transporte público. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) a nivel nacional definirá si se adhiere al paro general impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral que se debate en el Congreso. De esa resolución dependerá si la medida de fuerza impacta o no en la ciudad de Santa Fe.
Por el momento, desde la conducción local del gremio indicaron que aguardarán lo que se resuelva en Buenos Aires antes de tomar una postura. “La definición nacional será la que se adopte en Santa Fe”, señalaron referentes del sector, manteniendo la cautela ante un escenario todavía incierto.
En el plano nacional, la situación presenta matices. La mayoría de los choferes que integran la empresa Doscientos Ocho Transporte Automotor (DOTA), una de las firmas con mayor cantidad de líneas en el país, debatirá este miércoles en asambleas internas si acompaña la medida de fuerza. Dentro de ese esquema conviven distintas posturas: algunos sectores responden a la conducción de la UTA que encabeza Roberto Fernández, mientras que otros están alineados con la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), espacio opositor al gremio oficial.
Desde el sector cercano a Fernández deslizaron que, si la UTA nacional confirma su adhesión, el paro sería acompañado. En cambio, voceros de la UCRA aseguraron que recién discutirán el tema el mismo miércoles y evitaron adelantar una posición pública.
La postura que adopte DOTA será clave, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, ya que su adhesión o no podría definir el alcance real de la huelga. En Santa Fe, mientras tanto, miles de usuarios siguen atentos: por ahora no hay confirmaciones y todo queda supeditado a la decisión que tome la UTA nacional en las próximas horas.





