Una nueva denuncia sobre prácticas de espionaje ilegal durante los gobiernos kirchneristas tomó centralidad este sábado en la televisión nacional, luego de que el periodista Nicolás Wiñazki revelara que Mirtha Legrand figuraba en una base de datos clandestina utilizada para recopilar información personal de figuras públicas.
En su participación en La noche de Mirtha, Wiñazki mostró documentos que acreditan que el nombre de la histórica conductora aparecía en reportes de la agencia conocida como “Sudamérica Data”, un sistema de inteligencia paralelo que habría operado sin respaldo legal durante la gestión de Néstor y Cristina Kirchner. La información fue confirmada por la Agencia Noticias Argentinas.
Visiblemente impactada, la propia Mirtha Legrand reaccionó en vivo al enterarse de que había sido objeto de vigilancia. “¿Qué van a escuchar de mí? Yo no soy política. Soy una conductora”, expresó con evidente incomodidad, dejando en claro su malestar por haber sido incluida en este tipo de registros.

Wiñazki fue contundente en su análisis y sostuvo que el kirchnerismo tenía un interés marcado por el espionaje interno. “Los Kirchner siempre tuvieron fascinación por el espionaje”, afirmó, al señalar que no solo se seguía a dirigentes políticos, sino también a periodistas, comunicadores y voces críticas.
Según explicó el periodista, el objetivo de este sistema no era solo recabar información, sino utilizarla como herramienta de control y presión sobre personas con influencia pública. En este marco, el caso de Mirtha Legrand sería parte de una estrategia más amplia de monitoreo y eventual deslegitimación de figuras mediáticas.
La base “Sudamérica Data”, según detalló Wiñazki, reunía datos sin autorización de los involucrados, lo que convierte estas prácticas en ilegales. Además, advirtió que este tipo de espionaje no se limitaba a anticipar críticas políticas, sino que buscaba generar mecanismos de disciplinamiento sobre opositores y referentes de la opinión pública.
La denuncia reaviva el debate sobre el uso de organismos de inteligencia con fines políticos y deja nuevamente bajo la lupa el manejo de información personal durante aquel período.





