El secretario general de Sadop Rosario, Martín Lucero, lanzó duras críticas contra el Gobierno de Santa Fe tras conocerse las modificaciones al programa de Asistencia Perfecta docente para el ciclo lectivo 2026. Según el dirigente, los cambios anunciados por la gestión de Maximiliano Pullaro constituyen un “reconocimiento explícito” de que el sistema vigente era profundamente inequitativo, aunque no modifican el eje central del problema.
Lucero sostuvo que, si bien se introdujeron ajustes para atenuar el impacto en quienes registran ausencias ocasionales, el esquema de fondo continúa siendo injusto y perjudicial para los trabajadores. “Quienes no faltaron durante todo el año pasado lo hicieron, en muchos casos, yendo a trabajar enfermos o en condiciones que dañaron su salud”, señaló, al tiempo que cuestionó que se prioricen indicadores estadísticos por sobre el bienestar docente.
Desde el gremio de docentes privados remarcaron que el presentismo mantiene una lógica de “premios y castigos” que desconoce situaciones de extrema vulnerabilidad. Entre los principales cuestionamientos, Lucero enumeró que el sistema no contempla a docentes que atraviesan enfermedades graves o terminales, excluye a quienes se encuentran con licencias por maternidad o al cuidado de hijos internados, y deja fuera del beneficio a trabajadores en tareas pasivas cuyos cargos no están alcanzados por el programa, aun cuando no registren inasistencias.
Para el referente gremial, estas exclusiones evidencian que “el eje de crueldad sigue intacto”, pese a los anuncios oficiales y a los cambios parciales introducidos para el próximo ciclo lectivo.
En ese marco, Lucero reclamó que la discusión se traslade al ámbito paritario y llamó al Gobierno provincial a revisar de manera integral la política salarial y de condiciones laborales. “Es momento de dejar atrás este sistema y sentarnos en la paritaria para construir un esquema salarial que mejore los ingresos y cuide la salud de las docentes y los docentes”, afirmó.
Finalmente, el titular de Sadop subrayó la necesidad de retomar un diálogo institucional claro y transparente, que permita avanzar en políticas educativas que contemplen la realidad del trabajo docente en Santa Fe y la región.





