El turismo en la costa santafesina atraviesa una temporada con altibajos. Así lo expresó el presidente de CabaSetur, Guillermo Kees, quien reconoció que, pese a un inicio alentador en enero, la realidad económica del país impactó de lleno en la actividad.
“Está difícil. Teníamos muy buenas expectativas porque arrancamos muy bien, incluso con complejos al 100% de ocupación, pero sólo los fines de semana”, señaló.
Según explicó, la tendencia que se consolidó este verano muestra una marcada diferencia entre los días de semana y los fines de semana. “Hay una caída abrupta de lunes a viernes”, afirmó, y agregó que esta situación no es exclusiva de la costa santafesina.
“Estábamos acostumbrados a trabajar prácticamente todo el mes, eso se fue perdiendo. Uno viene con expectativa e ilusión, pero después la realidad económica te pega”, expresó. En ese marco, indicó que el turismo regional es el más afectado, ya que muchas personas optan por escapadas cortas debido a la necesidad de mantener sus actividades laborales o comerciales.
Los eventos y fiestas populares que se desarrollan en distintas localidades de la provincia aportan algo de alivio, aunque limitado. “Empujan un poco, dan oxígeno, pero la gente generalmente se queda una sola noche”, explicó. Esa dinámica también se refleja en el comercio local, que concentra su actividad fuerte durante los fines de semana.
De cara a lo que viene, el sector deposita grandes expectativas en los carnavales, que este año coinciden con el primer fin de semana extralargo. “El carnaval siempre fue exitoso y hay muchas reservas. Algunos complejos ya están al 100%”, indicó Kees, aunque aclaró que todavía hay disponibilidad.
Finalmente, Kees puso en valor el potencial de toda la costa santafesina. “Tenemos más de 800 kilómetros de un paisaje inigualable. La gente se emociona con esa experiencia”, concluyó, con la esperanza de que febrero permita mejorar los números de una temporada que, por ahora, se muestra irregular.
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