La ciudad de Paraná amaneció este sábado con una noticia que tiñó de luto a toda la comunidad. Luego de tres jornadas de intensos rastrillajes, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de Kiara, la niña de 10 años que había sido arrastrada por la corriente durante el feroz temporal registrado en la madrugada del jueves.
La menor había desaparecido cuando la crecida del Arroyo Colorado desbordó su cauce y provocó el derrumbe de la vivienda familiar, ubicada en el denominado “punto cero”, sobre calle Blas Parera, entre Brown y Churruarín. En pocas horas cayeron más de 120 milímetros de lluvia, lo que generó anegamientos, desbordes y el colapso de estructuras cercanas al curso de agua.
El cuerpo fue localizado en la zona del Thompson, tras un amplio operativo que movilizó a más de 200 personas entre efectivos de la Policía de Entre Ríos, Prefectura Naval, Defensa Civil, bomberos, rescatistas y voluntarios. Desde el inicio, el trabajo se extendió sin interrupciones por agua, tierra y aire, con el uso de embarcaciones, drones, perros entrenados y un helicóptero para ampliar el radio de búsqueda, según indicó el periodista paranaense Jeremías Duré a EME.
Durante los rastrillajes se encontraron pertenencias de la familia, muebles y restos de la vivienda, lo que marcaba el recorrido de la corriente y mantenía en vilo a toda la ciudad. El cuerpo de la madre de la niña, Patricia Mena, había sido hallado el jueves por la tarde a pocos metros del lugar del derrumbe.
Vecinos de la zona relataron escenas de profunda angustia durante la madrugada del temporal, con gritos de auxilio en medio de la oscuridad y el estruendo del agua avanzando con violencia. Desde entonces, Paraná siguió con conmoción cada avance del operativo.
Finalmente, este sábado por la mañana, el hallazgo de la menor confirmó el desenlace más doloroso de una tragedia que conmovió a toda la provincia y dejó al descubierto la magnitud de los daños provocados por el temporal.






