El intendente de San Cristóbal, Marcelo Andreychuck, expresó su conmoción tras el ataque armado ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno y aseguró que, según los testimonios recabados entre docentes y padres, no existían indicios que permitieran anticipar una conducta de semejante gravedad por parte del agresor.
“Si hablamos por lo que nos dicen los docentes, nos afirman que era un buen chico y no se suponía algo así. ‘No puede ser’, nos decían. ‘Este chico no pensábamos que podía hacer algo así’”, relató el jefe municipal en EME, al referirse a las primeras conversaciones mantenidas tras el hecho.
Andreychuck también contó cómo fueron los primeros minutos de desconcierto en la ciudad, cuando comenzaron a advertir que algo fuera de lo habitual ocurría en el establecimiento. “A través del centro de monitoreo municipal detectaron a los chicos corriendo y saltando las rejas. No era normal. Nuestra guardia municipal confirmó que hubo disparos. No podíamos entender lo que pasaba”, señaló.
En ese sentido, remarcó el impacto que el episodio generó en una comunidad donde los vínculos son cercanos y todos se conocen. “Somos un pueblo grande y nos conocemos todos”, afirmó.
El intendente indicó además que, si bien no tiene un conocimiento profundo del entorno familiar del agresor, la información recogida hasta el momento entre quienes lo trataban en el ámbito escolar no hacía prever un desenlace de estas características.
Frente a este escenario, Andreychuck aseguró que el municipio ya puso en marcha un abordaje integral para acompañar a la comunidad. “Estamos consternados, preocupados y ocupándonos por esta situación. Nuestro equipo interdisciplinario está trabajando para ver cómo ayudar y colaborar”, concluyó.





