Daniel Cabrillana es mendocino, pero desde hace cuatro años vive en Mauritania junto a su esposa e hijo, en una experiencia de vida que combina vocación social, deporte y una realidad cultural completamente distinta.
Radicado actualmente en Nuakchot, la capital del país, se desempeña como profesor de fútbol en una cárcel de menores y forma parte de una ONG junto a su pareja. “Con mi esposa y mi hijo somos los únicos tres argentinos que conocemos en el país”, relató en diálogo con EME.
Una historia que comenzó años atrás
El vínculo con Mauritania comenzó en 2013, cuando viajó por primera vez para visitar a unos compatriotas que trabajaban en una clínica. Con el paso del tiempo, ese contacto inicial se transformó en un proyecto de vida.
“Con los años conocí a mi esposa, que también había tenido una experiencia previa en el país. Sentíamos que teníamos algo pendiente acá, que podíamos aportar desde nuestro lugar”, explicó.
Esa decisión implicó prepararse: Daniel se formó como entrenador de fútbol avalado por AFA, mientras que su esposa se especializó en el área de salud, trabajando con personas con dificultades motrices o que atravesaron accidentes cerebrovasculares.
Vida cotidiana en un país diferente
Sobre la vida en Mauritania, Cabrillana destacó que, si bien se trata de una cultura muy distinta, lograron adaptarse y construir una rutina estable. “Es una república musulmana, con normas claras que hay que respetar. Eso forma parte de la convivencia diaria”, señaló.
También remarcó que el país ha mostrado avances en los últimos años: “Se han hecho rutas, puentes, hay más movimiento económico y más presencia de extranjeros. Está creciendo, aunque todavía lejos de países vecinos como Senegal o Marruecos”.
Sin embargo, advirtió que la desigualdad social sigue siendo marcada. “Hay sectores que viven en condiciones muy precarias, incluso en carpas en las afueras de la ciudad. Las diferencias sociales son muy visibles”.
En términos de seguridad, describió un contexto relativamente tranquilo: “No hay grandes niveles de delito. En la capital se vive con normalidad, aunque en zonas más alejadas hay que tener ciertos cuidados”.
El rol social del fútbol
El trabajo de Cabrillana en una cárcel de menores es uno de los ejes más significativos de su experiencia. Allí, el fútbol funciona como herramienta de contención e inclusión.
“Más allá de lo deportivo, es un espacio para acompañar, generar disciplina, respeto y darles otra mirada a los chicos”, explicó. Su tarea se enmarca dentro de una ONG que trabaja con poblaciones vulnerables, donde el deporte y la salud se combinan como herramientas de transformación social.
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El crecimiento del fútbol en Mauritania
En paralelo, el fútbol mauritano ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años. “Antes era muy amateur. Recuerdo haber ido a una final de liga donde decidieron terminarla por penales porque el organizador se aburrió”, contó, entre risas.
Hoy el escenario es diferente: “Se están construyendo estadios, hay entrenadores extranjeros, incluso españoles, y una estructura más profesional. La federación está trabajando bien y mirando hacia afuera”.
Expectativa por el partido ante Argentina
En ese contexto, el amistoso ante la Selección Argentina genera una enorme expectativa en el país africano. “Se habla mucho del partido. Para ellos es un salto de calidad competir con una potencia mundial”, sostuvo.
Cabrillana también destacó el reconocimiento hacia Argentina y Lionel Messi: “Cuando digo que soy argentino, muchos no lo pueden creer. Hay un gran cariño, mucha gente apoyó a Argentina en el Mundial”.
Incluso, relató situaciones curiosas: “A veces me piden fotos solo por ser argentino. Y ahora circulan memes del partido, con Messi rodeado de jugadores mauritanos”.
Una mirada personal y emocional
Más allá de lo deportivo, Daniel vive esta experiencia con una mirada profundamente personal. “Voy a apoyar a Argentina, pero también quiero ver el crecimiento de Mauritania. Va a ser emocionante verlos jugar en La Bombonera”, expresó.
Además, valoró que en Argentina se empiece a hablar de este país africano: “Es bueno que se conozca más sobre Mauritania, que no quede tan lejos en el mapa”.
El vínculo con Santa Fe
La historia de Cabrillana también tiene un lazo con Santa Fe. Su esposa es rosarina e hincha de Newell’s, y a través de un amigo santafesino —Marcos, simpatizante de Unión— mantiene contacto con la región.
“Yo me crié siendo de Independiente, pero en Mendoza iba a ver a Independiente Rivadavia. Y ahora, gracias a Marcos, también seguimos a Unión”, contó.
Hace poco, su amigo los visitó en Mauritania, reforzando un vínculo que atraviesa fronteras. “Seguimos conectados, compartiendo lo que vivimos acá”, concluyó.







