La aparición masiva de surubíes en el río Salado, a la altura del Puente Carretero, generó un verdadero boom entre los pescadores en los últimos días, con capturas que alcanzan hasta los 12 kilos.
El fenómeno se hizo especialmente notorio durante la madrugada, cuando los ejemplares comienzan a mostrarse con mayor actividad. En ese contexto, la zona se convirtió en un punto de gran convocatoria para aficionados a la pesca deportiva.
Uno de los episodios que impulsó el interés fue la captura de un surubí de más de nueve kilos por parte de un joven pescador. A partir de ese momento, la presencia en el lugar creció notablemente: solo este miércoles se registraron al menos 25 personas pescando sobre el puente y unas ocho lanchas en el agua.
“Desde las 2 de la madrugada estamos. Con la construcción del puente empezaron a salir muchos, hay de entre 10 y 15 kilos”, contó al móvil de EME Martín, uno de los pescadores que logró sacar un ejemplar de gran porte.
En la misma línea, Sebastián, otro pescador, relató: “Salí de mi trabajo y vine a pescar con los chicos. Desde hace una semana que están saliendo muchos. Anoche había mucha gente pescando y también varias lanchas”.
El escenario se da en un sector donde actualmente se desarrollan trabajos vinculados a la construcción del nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé, un lugar habitual para quienes buscan pescar desde la estructura.
Un fenómeno atípico
Desde el ámbito científico, especialistas advierten que se trata de una situación poco habitual para el río Salado. Pablo Scarabotti, biólogo del Instituto Nacional de Limnología, explicó que la presencia de estos ejemplares sorprende tanto por su tamaño como por su frecuencia.
“Es algo atípico. No estamos acostumbrados a ver esta cantidad y tamaño de surubíes en el Salado”, señaló.
Según detalló, los peces estarían ingresando desde el río Paraná en busca de alimento, atraídos por la abundancia de especies más pequeñas. “Podrían estar buscando presas como sabalitos. Hay un gran movimiento de cardúmenes que ingresan al Salado”, indicó.
Además, no descartó que el fenómeno esté vinculado a condiciones hidrológicas de los últimos años, como la bajante extraordinaria entre 2019 y 2021 y las posteriores crecidas, que favorecieron la reproducción de distintas especies.
De acuerdo a los análisis, los ejemplares capturados tendrían entre cuatro y nueve años, una etapa de crecimiento importante para la especie. Mientras tanto, el “tigre del Paraná” se consolida como el gran protagonista en el Salado y mantiene en vilo a pescadores de toda la región.






