La Justicia imputará a Lucas Z., hijo de un exjuez de Reconquista, por los delitos de desobediencia y resistencia a la autoridad, además de daños a bienes del Estado, tras protagonizar una violenta persecución policial en la ciudad de Santa Fe.
El hecho ocurrió el pasado 16 de marzo por la noche y tuvo inicio en la zona de la Basílica de Guadalupe, cuando efectivos intentaron detener una camioneta Ford Ranger para un control de rutina. Sin embargo, el conductor se dio a la fuga, lo que derivó en un operativo de persecución a alta velocidad por distintas calles del barrio.
Según la reconstrucción del fiscal, durante la huida el joven circuló en contramano y embistió a un patrullero, generando una situación de alto riesgo. Uno de los momentos más críticos se registró en la zona de French al 2000, donde un móvil policial sufrió importantes daños tras una maniobra evasiva.
La persecución finalizó en inmediaciones de Dorrego al 7700, cuando el vehículo colisionó contra un árbol. Lejos de detenerse, el conductor descendió e intentó escapar a pie, pero fue alcanzado por los efectivos tras recorrer unos metros. En ese momento, se resistió a golpes de puño antes de ser reducido.
Durante la audiencia imputativa, el fiscal confirmó la calificación legal de los hechos y solicitó que el acusado continúe detenido, al considerar el riesgo de fuga y la gravedad del episodio. La Justicia resolvió prorrogar la prisión preventiva, al menos hasta el próximo viernes, mientras la defensa anticipó la presentación de cuestiones vinculadas al estado de salud del imputado.
El caso sigue en investigación y se espera que en los próximos días se definan nuevas medidas en el marco del proceso judicial.





