La ciudad de Villa Carlos Paz amaneció este viernes con una imagen poco habitual: varios sectores de la costanera quedaron bajo agua tras la fuerte crecida del lago San Roque, provocada por las intensas lluvias registradas en la región durante los últimos días.
El incremento del caudal hizo que el nivel del dique superara en más de un metro el vertedero, lo que generó que el agua avanzara sobre distintos puntos del paseo costero. Como consecuencia, algunas áreas que habitualmente son utilizadas para caminar o descansar quedaron completamente inundadas.
Desde el jueves ya se registraban anegamientos en zonas cercanas al puente Santa Fe, donde el agua había alcanzado sectores por debajo de la estructura y obligó a interrumpir la circulación hasta el puente Avellaneda. Con la continuidad de las lluvias, el desborde terminó cubriendo parte de la avenida costanera Norte, incluso en las inmediaciones del Plaza de la Música.
Ante el aumento sostenido del nivel del lago, las autoridades resolvieron abrir las compuertas del dique al 100% para permitir el desagote y evitar un escenario más crítico. Sin embargo, el impacto en la zona costera ya es visible y se mantienen restricciones al tránsito en algunos tramos.
En distintos puntos del paseo, el agua superó el desnivel habitual y llegó hasta las veredas, cubriendo sectores del camino asfaltado y áreas de recreación. El fenómeno se explica por el gran aporte de agua que llegó desde los ríos de la cuenca, que descendieron con importantes crecientes desde las sierras tras las precipitaciones.
La escena generó sorpresa entre vecinos y turistas que se acercaron durante la mañana a observar el fenómeno. Si bien la recuperación del nivel del lago representa un alivio para el sistema hídrico de la provincia, las autoridades pidieron extremar las precauciones.
Desde los organismos de seguridad recomendaron evitar acercarse a la costa y respetar las indicaciones preventivas, ya que el nivel del agua podría seguir variando mientras continúe ingresando caudal desde las zonas serranas.
Mientras tanto, el Valle de Punilla permanece bajo monitoreo permanente a la espera de que el caudal comience a estabilizarse en las próximas horas.





