El padre Tadeo Giza, representante de la Congregación del Verbo Divino en la ciudad de Esperanza, comparte cada domingo un breve y reflexivo mensaje en EME, ofreciendo una visión espiritual desde la Iglesia Católica.
En el marco del quinto domingo de Cuaresma, el Padre Tadeo compartió su reflexión dominical centrada en la vida después de la muerte. A partir del pasaje del Evangelio que narra la resurrección de Lázaro, el sacerdote destacó las palabras de Jesucristo: “Yo soy la resurrección y la vida”.
El Padre Tadeo advirtió sobre el crecimiento de un “ateísmo práctico”, donde, sin negar explícitamente a Dios, muchas personas viven como si no lo necesitaran. Señaló que esta realidad se refleja en distintos ámbitos de la sociedad, incluyendo la educación y la vida familiar, donde se debilitan las prácticas religiosas.
Para profundizar su mensaje, compartió el testimonio de un médico que, durante la pandemia en Italia, pasó de una postura atea a reencontrarse con la fe tras presenciar el sufrimiento humano y los límites de la ciencia. Según relató, esa experiencia lo llevó a reconocer la necesidad de Dios en medio de la angustia.
Escucha la reflexión del Padre Tadeo:
Los Misioneros del Verbo Divino
La Congregación de los Misioneros del Verbo Divino, conocida como verbitas, fue fundada el 8 de septiembre de 1875 por Arnoldo Janssen en Steyl, Holanda, con la misión de formar y enviar misioneros Ad Gentes, respondiendo al mandato evangélico de «Vayan y anuncien y que todos se hagan mis discípulos» (Mt. 28,16).
Actualmente, la congregación cuenta con más de 6000 misioneros que operan en 80 países de los cinco continentes. En Argentina, los Verbo Divino están presentes desde 1889 y desempeñan su labor misionera en tres regiones: Este (Misiones y Chaco), Sur (Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba) y Norte (Jujuy).





