El ataque armado ocurrido este lunes en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un alumno ingresó con un arma y mató a un compañero, sigue generando conmoción en toda la comunidad. En medio del impacto por lo sucedido, una docente del establecimiento relató en EME en primera persona cómo vivió los momentos de desesperación dentro de la institución.
Se trata de Carolina Morel, profesora del turno nocturno y también funcionaria municipal, quien se encontraba en la escuela al momento en que comenzaron a escucharse las detonaciones. “Todos atinamos a pensar que se trataba de alguna situación escolar, algún petardo o un vidrio roto, hasta que una docente vino corriendo a decirnos que había un chico con un arma disparándole a todo el mundo. Nos invadió el espanto”, expresó.
La docente recordó que el primer impacto fue de absoluta confusión y temor. “Corrimos todos a nuestros celulares para llamar a la policía. Yo llamé a un familiar para contarle lo que estábamos atravesando. Esa fue la situación de temor, de terror que vivimos”, relató.
Morel contó que, una vez que lograron reducir al agresor y quitarle el arma, pudo ver la escena posterior al ataque. “El chico estaba sentado, en shock total, como no comprendiendo lo que había hecho ni la magnitud de lo que había hecho”, describió. A pocos metros, en la zona de los baños, se encontraba tendido el cuerpo de la víctima fatal. “Me acerqué para ver si presentaba signos de vida, pero no lo pude evidenciar”, agregó.
La profesora también recordó el momento en que comenzaron a llegar los familiares de los alumnos, en especial la familia del estudiante asesinado. “Ver llegar a los papás que no encontraban a su hijo hasta que se les tuvo que decir que era ese niño que estaba allí, la desesperación y la falta de explicación de lo que se vivió, la verdad que es terrible”, sostuvo.
Morel remarcó que lo ocurrido obliga a una reflexión más amplia sobre la violencia, los vínculos y la salud emocional de los adolescentes. “La violencia se instaló en el discurso de los chicos de una manera que lleva a esto. Necesitaremos como comunidad, como institución escolar y como padres, una reflexión profunda y un trabajo comunitario”, afirmó.
Además, planteó que el adolescente señalado como autor del ataque no era identificado por los docentes como un alumno conflictivo. “Era un chico tranquilo, un buen alumno, no problemático. Por eso esto amerita una mayor reflexión. A veces hay chicos que atraviesan situaciones y no las ponen en evidencia, y explotan de estas maneras”, analizó.
En ese sentido, consideró necesario fortalecer el acompañamiento dentro del sistema educativo. “Hay que darle mayor seriedad a las emociones de los chicos, a los equipos psicopedagógicos y socioeducativos. Los docentes estamos expuestos todo el tiempo a situaciones que van mucho más allá de dar una clase”, advirtió.
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Morel también sostuvo que hechos de esta gravedad no suceden de manera aislada. “Ningún niño o adolescente hace estas cosas producto de la nada. Hay un contexto, hay situaciones que los atraviesan, hay emociones, hay entornos que afectan”, afirmó, aunque evitó profundizar sobre aspectos personales del agresor por tratarse de materia de investigación judicial.
Por último, la docente señaló que la prioridad ahora será acompañar a la familia de la víctima, a los compañeros, a los docentes y a toda la comunidad educativa. “Una familia mandó a su hijo a estudiar un lunes tranquilo y terminó de esta manera. Eso no resiste explicación. Vamos a tratar de acompañar en todo lo que esté a nuestro alcance, porque hay muchas cosas que se tienen que trabajar y en comunidad es la única manera”, concluyó.
La tragedia que conmociona a San Cristóbal
El violento episodio ocurrió este lunes por la mañana en la Escuela Normal Mariano Moreno, cuando un alumno ingresó armado al establecimiento y abrió fuego en plena jornada escolar.
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Como consecuencia del ataque, un estudiante de 13 años murió y otros dos alumnos resultaron heridos. Uno de ellos fue derivado a Rafaela para estudios de mayor complejidad, mientras que el otro permanecía estable en el hospital local.






