Este 29 de abril se cumplen 23 años de la histórica inundación de Santa Fe provocada por la crecida del río Salado, considerada la peor catástrofe ambiental de la provincia. En aquel episodio, el agua ingresó por un tramo inconcluso de la defensa oeste a la altura del Jockey Club y el Hipódromo, afectando a un tercio de la ciudad capital.
La tragedia dejó cerca de 70 mil personas evacuadas en centros de refugio y un saldo de 158 víctimas fatales, además de graves daños materiales y sociales que aún hoy siguen presentes en el reclamo de los vecinos.
En este marco, el movimiento de inundados de Santa Fe realizará actividades de memoria y una movilización que partirá desde Plaza del Soldado hasta Plaza de Mayo, en el centro de la capital provincial.
Desde el lugar, Claudia Albornoz, referente del movimiento, señaló en diálogo con el móvil de EME que “somos los sobrevivientes que resistimos y seguimos en esta lucha que se renueva”, al tiempo que advirtió que persisten problemas estructurales en el sistema hídrico de la ciudad.
“Hay obras que siguen faltando después de 23 años. No podemos creer que los reservorios, los zanjones y los canales sigan siendo de tierra”, afirmó. También cuestionó el estado del sistema cloacal: “No pueden convivir con dos caños sobre bulevar con líquidos a la vista. Si no se invierte lo necesario, vamos a seguir teniendo problemas cada vez que llueve”.
Finalmente, Albornoz remarcó que el reclamo apunta a la falta de mantenimiento y planificación urbana: “La ciudad necesita renovar sus desagües y destinar presupuesto real a estas obras”.






