A 44 años de la Guerra de Malvinas, el excombatiente santafesino Argentino Foretni volvió a poner en primer plano el reclamo de soberanía sobre las islas y expresó su esperanza de que la recuperación pueda concretarse por la vía diplomática, aunque admitió sus dudas sobre si esa definición llegará a tiempo para quienes participaron del conflicto.
En diálogo con EME, Foretni sostuvo que el desafío de mantener viva la causa Malvinas fue siempre una de las principales preocupaciones de los veteranos. “Nosotros queríamos mantener esa llama en el corazón de los argentinos porque la recuperación de Malvinas lleve un par de generaciones más”, señaló.
En ese sentido, se mostró pesimista respecto de los tiempos. “Creo que los veteranos no vamos a alcanzar a ver. Ojalá me equivoque. Todo apunta a que así será”, afirmó.
El exsoldado explicó que la disputa por Malvinas no puede pensarse de manera aislada, sino dentro de un tablero internacional más amplio, vinculado al Atlántico Sur y a la proyección sobre la Antártida. Según planteó, el interés británico sobre las islas está directamente relacionado con esa dimensión geopolítica.
“Malvinas está atado al tema antártico. El principal anhelo de los británicos, y el principal punto de apoyo del reclamo británico, se superpone con el reclamo argentino”, sostuvo.
Foretni también advirtió sobre otros actores con intereses en la región y describió un escenario internacional complejo para la Argentina. “Por otra parte, también está el reclamo chileno, ahora socio de China. Tenemos un trabajo de pinzas sobre nuestro territorio”, expresó.
A partir de esa lectura, consideró que la Argentina debe fortalecer sus alianzas internacionales para no quedar aislada en una negociación futura. “Tenemos que hacernos amigo del ‘grandote del barrio’ porque estamos solos”, dijo, en alusión a la necesidad de acercamiento con Estados Unidos.
Según evaluó, ese vínculo podría abrir una oportunidad para avanzar en un esquema de soberanía compartida o en una negociación que permita defender al menos parte de los intereses argentinos en la zona. “Nos puede ayudar a conseguir la soberanía, al menos compartida, de las islas. Proteger una parte del sector antártico que pretende la Argentina”, planteó.
A más de cuatro décadas del conflicto, la voz de los excombatientes vuelve a poner sobre la mesa no solo la memoria de la guerra, sino también la vigencia de una causa que sigue siendo central en la política exterior y en la identidad nacional.





