Según Gleeden, la web líder en el mundo de encuentros extraconyugales pensada por y para mujeres, 9 de cada 10 usuarias afirman que sus besos más apasionados ocurren fuera del matrimonio.
Cada 13 de abril, se celebra el Día Internacional del Beso. La fecha estuvo inspirada en el beso más largo de la historia. Fue justamente el 13 de abril de 2011, durante la realización de un concurso en la ciudad de Pattaya, en Tailandia. All`nueve parejas llevaron adelnate el desafío de sostener un beso durante horas, sin interrupciones.
Un guardia de seguridad y su esposa resultaron ganadaroes tras sostener un beso durante 46 horas, 24 minutos y 9 segundos. Dos años más tarde, la pareja rompió su propio récord, con una extensión de 58 horas, 35 minutos y 58 segundos, lo que los hizo ingresar al libro Guinness de los récords.
Este año una web destinada a encuentros extraconyugales exclusiva para mujeres, publicó un relevamiento propio realizado entre sus usuarias, que arrojó las siguientes cifras: el 45% de las parejas estables en el país ya no se besa.
9 de cada 10 usuarias (88%) afirman que sus besos más apasionados ocurren fuera del matrimonio.
El 55% prioriza el estímulo mental sobre el físico para activar el deseo
Entre las causas más frecuentes de estas sensaciones y conductas, las encuestadas destacan la “falta de intimidad en la convivencia y el auge de la conexión intelectual como los nuevos motores que impulsan la búsqueda de vínculos fuera de la pareja”.
Pero además, de ese estudio surgen otros datos curiosos, como la incidencia que tiene la falta de tiempo para esos encuentros extraconyugales: el 60% busca encuentros en un radio de 10 kilómetros y concreta la cita en menos de una semana.
Otro dato: el 55% de las argentinas afirma que lo que realmente las enciende es «la conexión intelectual”.
Los especialistas coinciden en que el beso es el gran termómetro de la crisis. Y apuntan que el deseo hoy” no es estético, es mental”, ya que entramos en la “era de la sapiosexualidad.
Para la mujer actual, “el beso dejó de ser un acto automático para convertirse en el desenlace de una charla que la saca de la indiferencia cotidiana. Es una búsqueda de rescate emocional: el 40% de las mujeres reconoce que la pasión en casa se extinguió y sale a buscar ese shot de adrenalina que las haga sentir conectadas otra vez”.
«Cuando el beso desaparece en la convivencia, la mujer no solo pierde la pasión, sino que deja de sentirse vista. En Argentina, factores como el estrés y la monotonía han erosionado la intimidad, llevando a que 7 de cada 10 mujeres busquen fuera de su pareja esa validación personal que ya no encuentran en casa.
La conclusión de la encuesta que realizó esta aplicación de citas para mujeres es tajante: “El beso es la última frontera de la fidelidad. Para el 93% de los entrevistados, un beso con un tercero pesa mucho más que un chat sugerente, precisamente por esa carga biológica que conecta con la esencia más primitiva”.





