El Ejército de Defensa de Israel (IDF) aseguró haber ejecutado una ofensiva masiva contra el grupo Hezbolá en las horas previas a la entrada en vigor de un alto el fuego en el marco del conflicto en Medio Oriente.
Según informó la propia fuerza en reportes oficiales difundidos en redes sociales, en un lapso de 24 horas se atacó a más de 150 combatientes y se destruyeron alrededor de 300 objetivos vinculados a infraestructura militar en distintas zonas del sur del Líbano, incluyendo lanzadores, depósitos de armas y centros de comando.
Eliminación de un comandante clave
Entre los objetivos alcanzados, Israel destacó la muerte de Ali Rida Abbas, identificado como comandante del área de Bint Jbeil, una región considerada estratégica en el sur libanés. De acuerdo con el IDF, el dirigente habría tenido un rol central en la planificación de ataques contra fuerzas israelíes y en la estructura operativa del grupo en la zona.
Escalada militar en la frontera
La ofensiva se enmarca en un contexto de fuerte escalada bélica entre Israel y Hezbolá, con bombardeos intensos, enfrentamientos terrestres y ataques con misiles a ambos lados de la frontera.
En paralelo, se avanzaron negociaciones para una posible tregua, aunque la situación continúa siendo frágil y con riesgo de nuevos episodios de violencia en la región.
Una campaña de largo alcance
De acuerdo con las autoridades israelíes, desde el inicio de la ofensiva en marzo se habrían eliminado miles de combatientes de Hezbolá, en el marco de una campaña militar destinada a debilitar su estructura y reducir su capacidad operativa en la frontera norte.
Sin embargo, pese a la intensidad de las acciones militares y los intentos diplomáticos, el conflicto sigue abierto y mantiene en tensión a toda la región de Medio Oriente, con un escenario aún incierto respecto a la estabilidad del alto el fuego.





