Un fatal accidente ocurrido en la Ruta Nacional 34 dejó como saldo la muerte de una familia oriunda de Carlos Pellegrini y un único sobreviviente: un niño de 7 años. El hecho generó una profunda conmoción en todo el departamento San Martín y en la provincia.
María Eugenia Racciatti, presidenta comunal de Cañada Rosquín, expresó que el episodio representa “un punto de inflexión” en una problemática que lleva décadas. Según detalló, en lo que va de 2026 ya se registraron más de 13 víctimas fatales en esta vía, además de numerosos siniestros sin consecuencias mortales.
La mandataria señaló que el deterioro de la ruta es resultado de más de 20 años sin obras estructurales, pese a reiterados proyectos para convertirla en autovía. También cuestionó la falta de mantenimiento, incluso en tramos concesionados con peaje, y describió a la traza como “un arma mortal” en varios sectores.
Entre los principales riesgos, mencionó la estrechez de la calzada, el mal estado de las banquinas, la presencia constante de camiones en largas filas que dificultan el sobrepaso y el desgaste de la base de la ruta, agravado por el tránsito pesado y problemas hidráulicos en puentes. “No hay margen para maniobras seguras”, advirtió.
Racciatti también subrayó la importancia estratégica del corredor, clave para la producción nacional, y alertó sobre la falta de controles en el transporte de cargas. A esto se suma la dificultad para responder a emergencias, ya que los traslados sanitarios deben realizarse por la misma vía en malas condiciones.
Finalmente, la funcionaria indicó que ya se intensifican las gestiones políticas para exigir soluciones definitivas. “La situación es más que grave. Necesitamos que se concreten las obras prometidas y que todos seamos parte de la solución”, concluyó.





