La ciudad de Santa Fe y la comunidad académica atraviesan horas de profunda conmoción tras el crimen de Silvina Rosa Drago, una reconocida investigadora del Conicet, hallada sin vida este viernes en una vivienda de barrio Candioti Norte.
La mujer, de 56 años, era doctora en Ciencias Biológicas y se había destacado por su trayectoria en el campo de la nutrición, donde desarrolló una labor valorada tanto por colegas como por alumnos dentro del ámbito científico y universitario.
El caso salió a la luz luego de que familiares de la pareja, preocupados por la falta de respuesta a llamados y mensajes, decidieran acercarse al domicilio. Al ingresar, se encontraron con una escena estremecedora.
Según trascendió, Silvina Drago fue hallada en una de las habitaciones de la casa con múltiples impactos de arma de fuego. En tanto, en otro sector del inmueble fue encontrado el cuerpo de Héctor Riego, de 63 años, bioquímico y también vinculado al ámbito académico, quien presentaba una herida de bala y tenía un arma junto a su cuerpo.
Los investigadores trabajan bajo la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio. De manera preliminar, descartaron la participación de terceros y también un intento de robo, ya que no se detectaron signos de ingreso forzado ni faltantes en la vivienda.
En el lugar también se constató un episodio de extrema violencia contra las mascotas de la casa: uno de los perros fue hallado muerto, mientras que otro presentaba manchas de sangre en el pelaje.
La causa quedó en manos de la Justicia santafesina, que avanza con las pericias para esclarecer la mecánica del hecho. Mientras tanto, el crimen generó un fuerte impacto en el ámbito científico, donde Silvina Rosa Drago era reconocida por su compromiso y su aporte a la investigación.






