La caída de empleadores en la provincia de Santa Fe se profundizó durante febrero de 2026, según un informe elaborado por Juan Manuel Pusineri, abogado laboralista y exministro de Trabajo, en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que analiza la evolución reciente del registro de empresas en la provincia.
De acuerdo al relevamiento, en diciembre de 2023 la provincia contaba con 50.729 empleadores, mientras que en enero de 2026 la cifra descendió a 48.141 y en febrero volvió a caer a 47.798. Esto implica una pérdida total de 2.931 empleadores en el período, equivalente a un promedio superior a tres empresas menos por día.
Solo entre enero y febrero de 2026 se registró una caída de 343 empleadores, lo que marca una aceleración respecto del mes anterior y consolida la tendencia negativa en el inicio del año.
Caída concentrada en pymes
El informe detalla que la pérdida de empleadores se concentra principalmente en las empresas de menor tamaño. Entre enero y febrero, las firmas de hasta 10 trabajadores registraron una baja de 331 empleadores, mientras que las de entre 11 y 100 trabajadores mostraron un leve incremento de 6 casos y las de más de 100 empleados una caída de 18.
Este comportamiento confirma que las pequeñas empresas explican prácticamente la totalidad de la retracción mensual en el tejido productivo santafesino.
Impacto sectorial
Por sectores, la contracción se observa en la mayoría de las actividades económicas. En el último bimestre analizado, los principales descensos se dieron en agricultura y pesca (-117), comercio (-63), industria manufacturera (-22) y construcción (-18).
Solo estos cuatro rubros explican cerca de dos tercios de la caída total, con especial impacto en el sector agropecuario, lo que refleja que la retracción también alcanza a actividades vinculadas al mercado interno y sus cadenas productivas.
Factores económicos y tendencia
El informe señala que la contracción del consumo y el deterioro de los ingresos aparecen como factores centrales detrás de la caída, afectando de manera más directa a las pequeñas empresas.
A esto se suma el impacto de una mayor apertura de importaciones, que incide sobre la producción local y el comercio, profundizando el debilitamiento del entramado productivo provincial.
El resultado, concluye el análisis, es una menor cantidad de empresas y un deterioro sostenido del tejido económico en Santa Fe.






