Argentina y Argelia se enfrentarán en el plano deportivo, pero también presentan interesantes puntos de comparación en materia energética. Así lo analizó en EME el ingeniero y especialista en políticas energéticas José Stella, quien señaló que el país africano mantiene una clara ventaja en exportaciones de hidrocarburos, aunque Argentina cuenta con recursos estratégicos y una matriz energética más diversificada.
«Claramente gana Argelia», resumió Stella al iniciar la comparación, al destacar la larga trayectoria del país norteafricano en la explotación de petróleo y gas convencional.
Argelia, un gigante gasífero que abastece a Europa
Con una población cercana a los 48 millones de habitantes y una superficie similar a la argentina, Argelia basa gran parte de su economía en los hidrocarburos. Según explicó Stella, el 99% de su matriz energética depende del gas natural.
Además, exporta entre 45.000 y 50.000 millones de dólares anuales en energía, triplicando los ingresos que actualmente genera Argentina por ese concepto.
«Argelia exporta a Europa el 15% del gas que consume todo el continente», señaló el especialista.
Italia y España aparecen como los principales compradores del gas argelino, gracias a una extensa red de gasoductos que atraviesan el Mar Mediterráneo.
«Hay obras impresionantes que conectan Argelia con Europa. Algunos ductos pasan a más de 2.000 metros de profundidad bajo el Mediterráneo», explicó Stella.
Argentina apuesta a Vaca Muerta y a una matriz más limpia
A diferencia de Argelia, Argentina cuenta con una matriz energética más equilibrada y menos dependiente de una sola fuente.
«Nuestra matriz es mucho más diversificada. Tenemos un 80% de energía fósil, pero también participación hidroeléctrica y nuclear, lo que la convierte en una matriz más limpia«, sostuvo.
El especialista remarcó que el país posee la segunda reserva mundial de gas shale gracias al desarrollo de Vaca Muerta, aunque reconoció que los costos de extracción son mayores que los de los yacimientos convencionales argelinos.
«Es más fácil y más barato extraer el petróleo y el gas de Argelia. Ellos tienen recursos de excelente calidad y están mucho más cerca de los mercados consumidores», afirmó.
Actualmente, Argentina proyecta alcanzar un superávit energético récord cercano a los 14.000 millones de dólares, impulsado principalmente por las exportaciones provenientes de Vaca Muerta.
La ventaja logística del país africano
Otro de los aspectos que favorece a Argelia es su ubicación geográfica. La cercanía con Europa reduce significativamente los costos de transporte y facilita la exportación de energía.
«Tienen gasoductos directos hacia Italia y España, además de terminales de gas natural licuado. Están más avanzados que nosotros en materia de exportación», indicó Stella.
Mientras tanto, Argentina apuesta a desarrollar infraestructura para exportar Gas Natural Licuado (GNL) mediante barcos metaneros, una estrategia clave para ampliar su presencia en los mercados internacionales durante los próximos años.
El petróleo y el impacto en los combustibles
Durante la entrevista, Stella también se refirió a la reciente baja internacional del precio del petróleo tras señales de acercamiento entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, advirtió que esa disminución todavía no se reflejará de manera inmediata en los surtidores argentinos.
«Todavía no lo vamos a ver en el precio del surtidor. Eso podría ocurrir dentro de dos o tres meses porque las petroleras absorbieron parte de los aumentos anteriores y ahora están recuperando esa diferencia», explicó.
Según agregó, una eventual reducción en el precio de los combustibles también tendría un impacto positivo sobre la inflación, uno de los principales objetivos económicos del Gobierno nacional.
Dos modelos energéticos diferentes
Mientras Argelia se consolida como uno de los principales proveedores de gas para Europa gracias a sus recursos convencionales y su estratégica ubicación geográfica, Argentina busca posicionarse como un actor relevante en el mercado mundial de energía a partir del potencial de Vaca Muerta y el desarrollo de nuevas obras de infraestructura.
«Argelia depende casi exclusivamente del petróleo y el gas. Argentina, en cambio, tiene una matriz más diversificada y un enorme potencial de crecimiento», concluyó Stella.





