Colón volvió a encontrarse con el triunfo en el momento justo. En una tarde complicada por la lluvia, el viento y un campo de juego pesado, el equipo de Ezequiel Medrán mostró una de sus mejores virtudes de la temporada: la contundencia. Con goles de Federico Rasmussen, Pier Barrios y Julián Marcioni, el Sabalero derrotó 3-0 a Defensores de Belgrano en el estadio Juan Pasquale y escaló al segundo puesto de la Zona A de la Primera Nacional.
El conjunto santafesino llegaba a Núñez con la necesidad de volver a sumar de a tres después de cuatro empates consecutivos. Sin embargo, lejos de mostrar ansiedad, apostó a un partido inteligente, ordenado y efectivo. No tuvo el control absoluto del juego, pero golpeó en los momentos clave y aprovechó al máximo cada aproximación al área rival.
El encuentro comenzó equilibrado. Defensores intentó asumir el protagonismo y tuvo mayor posesión durante varios pasajes del primer tiempo. Sin embargo, Colón fue el primero en generar peligro y encontró la ventaja rápidamente. A los 11 minutos, Federico Rasmussen conectó de cabeza un preciso centro desde la izquierda y marcó el 1-0. Además de abrir el marcador, el defensor celebró su primer gol con la camiseta rojinegra.
El tanto no modificó demasiado el desarrollo. El local siguió manejando la pelota, aunque sin profundidad, mientras Colón esperaba con paciencia la oportunidad para volver a lastimar. Esa chance llegó nuevamente a través de la pelota parada. A los 22 minutos, Pier Barrios apareció dentro del área para empujar la pelota a la red y ampliar la diferencia. El defensor coronó una actuación destacada, aunque la alegría no fue completa: recibió la quinta tarjeta amarilla y no estará disponible para el próximo compromiso.
Con la ventaja de dos goles, el Sabalero mostró serenidad y estuvo cerca de aumentar antes del descanso. Darío Sarmiento y Nacho Lago generaron las mejores acciones ofensivas, obligando a intervenir al arquero Medina, que evitó una diferencia aún mayor.
El golpe definitivo llegó apenas iniciado el complemento. A los tres minutos, Julián Marcioni ganó en las alturas y puso el 3-0 tras un centro preciso. Fue el reflejo perfecto de una tarde en la que cada envío al área de Defensores representó un problema para el conjunto local.
A partir de allí, Colón manejó el partido con inteligencia. Defensores intentó reaccionar con cambios y algunas aproximaciones aisladas, pero se encontró con una defensa sólida y con las respuestas seguras de Marcos Díaz Budiño cuando fue exigido. El equipo de Medrán administró energías, movió el banco y sostuvo el orden hasta el pitazo final.
La victoria no solo significó el regreso al triunfo después de cuatro fechas. También representó un fuerte impulso en la tabla de posiciones. Con 29 puntos, Colón quedó como único escolta de Deportivo Morón, que lidera con 32 unidades, y ratificó que sigue siendo uno de los principales protagonistas de la categoría.
En una cancha difícil y bajo condiciones adversas, el Sabalero recuperó eficacia, mostró personalidad y dio una señal clara: está listo para pelear arriba hasta el final.





