El cuerpo de Gustavo Aguirre, de 55 años, fue hallado este lunes en el río Colastiné, 50 días después de su desaparición tras el hundimiento de una embarcación.
El hallazgo se produjo durante el mediodía, en un sector ubicado al sur del puente sobre el río Colastiné. Según los primeros datos, distintos elementos y características físicas permitieron presumir que se trata de Aguirre, aunque la identidad deberá ser confirmada oficialmente por los especialistas intervinientes.
En el lugar trabajaron efectivos de la Comisaría 28ª de Colastiné, personal de Buzos Tácticos y equipos de la Policía de Investigaciones. También se aguardaba la intervención del médico policial y de peritos criminalísticos para realizar las actuaciones correspondientes y establecer las circunstancias del fallecimiento.
El hallazgo y la noticia a la familia
La familia fue informada luego de que personas vinculadas a la zona comunicaran el hallazgo de un cuerpo en un espinel.
Rosana, hermana de Gustavo, contó en el móvil de EME cómo recibieron la noticia: “Nos notificaron, familiares del pescador avisaron de que encontraron un cuerpo en un espinel”.
Luego, explicó que la intervención quedó en manos de las autoridades: “Llegó la Policía y ahora sí se encargaron ellos”.
El hallazgo puso fin a 50 días de incertidumbre para los familiares y amigos de Aguirre, que desde el momento de su desaparición mantuvieron la expectativa de encontrarlo y conocer qué había ocurrido.
La desaparición de Gustavo Aguirre
Aguirre desapareció el 28 de junio, cuando se trasladaba junto a familiares a bordo de una embarcación por el río Colastiné.
Alrededor de las 13, por circunstancias que todavía son materia de investigación, la embarcación comenzó a ingresar agua y finalmente se hundió.
Un pescador que se encontraba en la zona logró intervenir y rescatar a tres de las cuatro personas que viajaban en la embarcación. Aguirre, en cambio, desapareció bajo la superficie del río.
Desde entonces se desplegaron distintos operativos de búsqueda, con la participación de fuerzas especializadas y personas allegadas que durante semanas siguieron distintas alternativas para intentar localizarlo.
“Queríamos cerrar este ciclo”
El sobrino de Gustavo explicó que, con el paso de los días, la familia comenzó a asumir que encontrarlo con vida era cada vez más difícil, pero necesitaba tener certezas sobre lo ocurrido.
“Nosotros ya teníamos la idea de lo que pasó, sabíamos que se venía, pero creo que la familia entera y los amigos allegados querían cerrar este ciclo, porque nunca se cerraba esa puerta”, expresó.
En ese sentido, contó que durante las últimas semanas surgieron distintas versiones que mantenían abierta la incertidumbre.
“Siempre venía alguno y decía ‘capaz que se fue a la isla, capaz que se fue a otro lado’. Sentía pena porque él creyó que los demás se ahogaron, y nunca falta un comentario que alimenta un poco más, y uno terminaba creyendo que no podíamos llegar a encontrar con vida”, relató.
El recuerdo de un hombre apasionado por la pesca
Más allá de la tristeza por el desenlace, el sobrino eligió recordar a Gustavo a través de una de sus grandes pasiones: la pesca.
“El viejo cargoso, que le gustaba pescar, no le importaba nada. Él quería enseñar a pescar, salir, mostrarnos”, recordó.
Y resumió la imagen que conservará de él: “Yo lo recuerdo así, como ese viejo cargoso que le gustaba pescar, siempre con una sonrisa. Y así lo recuerdo”.
Ahora, la investigación deberá avanzar con las pericias correspondientes para confirmar oficialmente la identidad del cuerpo y determinar las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento.






