Las universidades nacionales públicas volvieron a paralizar sus actividades este martes 18 de agosto, luego del feriado, en el marco de una nueva medida de fuerza convocada por los gremios docentes universitarios.
El paro se extenderá durante cinco jornadas consecutivas, hasta el sábado 22, y alcanza a las facultades y escuelas preuniversitarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). La protesta es impulsada por Conadu Histórica y tiene entre sus principales reclamos una recomposición salarial y la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario.
En Santa Fe, la protesta tendrá una actividad central este miércoles 19 de agosto, cuando docentes, trabajadores universitarios y sectores de la comunidad educativa se concentren a las 10.30 en la sede de APUL, ubicada en 1 de Mayo 3164. Desde allí marcharán hasta el Rectorado de la UNL para realizar un abrazo simbólico en defensa de la universidad pública.
Cinco días de paro y una modalidad con adhesión voluntaria
El secretario general de ADUL, Oscar Vallejos, confirmó que la medida comenzó este martes y se extenderá hasta el sábado. “Empezamos hoy 18 y estamos hasta el día sábado de paro”, señaló en el móvil de EME.
El dirigente destacó además que la inclusión del sábado tiene relación con los cambios en la actividad universitaria. Según explicó, cada vez son más las carreras que tienen clases durante ese día y también se desarrollan actividades de posgrado y propuestas especiales.
Vallejos reconoció que las medidas de fuerza generan consecuencias sobre los estudiantes, aunque remarcó que ese no es el objetivo del reclamo.
“Nosotros sabemos, los paros perjudican al estudiantado”, admitió, pero aclaró que “no son medidas destinadas a perjudicar al estudiantado, pero ellos son los afectados”.
La adhesión, explicó, es voluntaria y queda en manos de cada docente o equipo de cátedra. “Cada docente, cada equipo de cátedra toma decisiones sobre qué hacer”, indicó.
En ese sentido, mencionó situaciones particulares en las escuelas preuniversitarias y en distintas carreras, donde algunos docentes optan por sostener determinadas actividades para evitar afectar a los estudiantes, mientras que otros adhieren al paro.
Reclamo por salarios y financiamiento
El conflicto universitario tiene entre sus principales ejes la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Los gremios reclaman, entre otros puntos, una recomposición salarial, el pago del porcentaje adeudado correspondiente a junio, la restitución del Fonid, la actualización de la garantía salarial y de los fondos destinados a capacitación.
Según Vallejos, el retraso salarial que afecta al sector ronda actualmente el 30%.
Para el dirigente, el debate excede la cuestión estrictamente salarial y está directamente relacionado con las condiciones en las que se desarrolla la actividad educativa.
“Si vos tenés pensado que esa educación se va a lograr con sirvientes, no hay posibilidades de que alguien que esté en esas condiciones de servidumbre haga bien su trabajo”, sostuvo.
En esa línea, vinculó las condiciones laborales y salariales de los docentes con la calidad de la educación que reciben los estudiantes.
“¿Será que esos padres y esas madres quieren buena educación o lo que quieren es una guardería para sus hijos?”, cuestionó.
Críticas a la instancia judicial
Vallejos también cuestionó la audiencia de conciliación convocada en el marco del conflicto y consideró que puede convertirse en una nueva instancia de demora.
La calificó como “otra maniobra de dilación” y sostuvo que el planteo de las universidades será exigir al Gobierno nacional que cumpla con la legislación vigente.
“El CIN va a plantear que el gobierno tiene que cumplir la ley, que no hay nada que acordar”, afirmó.
El dirigente también cuestionó que el Estado no cumpla una decisión judicial mientras que a los ciudadanos se les exige respetar las normas.
“Hay un fallo de la Corte Suprema que dice usted tiene que cumplir y el gobierno incumple”, señaló.
Para Vallejos, la situación ya lleva demasiado tiempo y sostuvo que el conflicto se encamina hacia “un año de incumplimiento”.
Abrazo al Rectorado de la UNL
En este contexto, la comunidad universitaria santafesina se movilizará este miércoles 19. La concentración será a las 10.30 en 1 de Mayo 3164, sede de APUL, y desde allí los manifestantes marcharán hacia el Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral.
El abrazo simbólico buscará visibilizar el reclamo por el financiamiento universitario y la recomposición de los salarios docentes.
Vallejos anticipó además una fuerte adhesión a la medida.
“Convoca ADUL dentro de la CONADU Histórica. Es un paro al que nosotros estamos convocando con fuerza”, afirmó, y estimó que “el nivel de adhesión va a ser muy alto”.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto y las universidades nacionales atraviesan una nueva semana de protesta, con el reclamo salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento como principales puntos de disputa entre los gremios y el Gobierno nacional.






