La Policía de Investigaciones (PDI) recuperó una cadena de oro y avanzó en una investigación por una serie de hurtos de alhajas cometidos contra mujeres en distintos puntos de la ciudad de Santa Fe. Los robos se habrían concretado mediante engaños y maniobras de distracción, sin ejercer violencia sobre las víctimas.
En el marco de la causa, durante la mañana de este miércoles se realizaron dos allanamientos en los barrios Mayoraz y Policial. Uno de los procedimientos tuvo resultado negativo, mientras que en el otro los investigadores encontraron una cadena de oro con una inscripción en su enganche y un sobre perteneciente a una joyería que ya había sido incorporada a la pesquisa.
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada en junio y permitió vincular distintos hechos con dos mujeres que son señaladas como presuntas autoras de los hurtos.
Una alianza robada y una maniobra de engaño
El origen de la investigación se remonta al 13 de junio de 2026, cuando una mujer denunció que le habían sustraído una alianza.
Según reconstruyeron los investigadores, la víctima fue abordada por dos mujeres que, mediante engaños y sin utilizar violencia, lograron distraerla y quitarle la joya. Las sospechosas se movilizaban en una motocicleta.
Tras el aviso al 911 y con las características aportadas por la damnificada, los agentes lograron interceptarlas. Durante el procedimiento, las mujeres manifestaron que habían vendido la alianza en una joyería ubicada sobre calle Mendoza al 2600, en el microcentro de Santa Fe.
A partir de esa información se profundizaron las tareas investigativas y se detectó otro hecho de similares características, ocurrido el 29 de mayo.
Las joyas llegaron a una joyería del microcentro
Como parte de las diligencias, los pesquisas realizaron entrevistas, tareas de campo y diferentes medidas sobre el comercio donde presuntamente habían sido comercializadas las alhajas.
En una de las requisas realizadas en la joyería de calle Mendoza al 2600 fueron secuestradas varias alianzas de oro que presentaban documentación vinculada con una de las mujeres investigadas, identificada como M. D.
Una de las piezas fue reconocida posteriormente por la víctima del segundo hecho, quien confirmó que la alianza no era de su propiedad.
En una nueva requisa realizada el 17 de mayo, los investigadores encontraron otra alianza de oro registrada mediante una boleta a nombre de la misma persona.
Por estas circunstancias, el titular del comercio, identificado como E. P. S., quedó investigado por el presunto delito de encubrimiento, aunque continuó en libertad por disposición de la Fiscalía.
Identificaron los domicilios de las sospechosas
El avance de la investigación permitió a los agentes de la Sección de Inteligencia Táctica individualizar a las dos mujeres presuntamente vinculadas con los robos y establecer sus domicilios.
Con esos datos, el fiscal interviniente ordenó realizar allanamientos para localizar alhajas y otros elementos que pudieran aportar información a la causa.
Los procedimientos se concretaron este miércoles alrededor de las 7, con la participación de efectivos de la PDI y la colaboración del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT).
Uno de los allanamientos dio resultado positivo
El primero de los procedimientos tuvo lugar en una vivienda ubicada en calle 1.º de Mayo al 6200, en barrio Mayoraz.
Los agentes requisaron los distintos ambientes del inmueble en presencia de testigos, aunque no encontraron elementos relacionados con la investigación. En el lugar se encontraba la propietaria de la vivienda, una mujer de 40 años identificada como A. G. B.
El segundo allanamiento se realizó en un domicilio de calle Río Negro al 6400, en barrio Policial.
En este caso, el procedimiento tuvo resultado positivo. Los investigadores encontraron una cadena de oro con la inscripción “18 KT” en su enganche y un sobre que llevaba el sello de la joyería que ya había sido incorporada a la investigación.
Al momento del allanamiento no había personas en el inmueble.
La investigación continúa
Tras los procedimientos, la PDI comunicó las actuaciones a la Jefatura de la fuerza y posteriormente al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El funcionario judicial ordenó el secuestro de la cadena de oro encontrada en el domicilio de barrio Policial y no dispuso otras medidas procesales por el momento.
Durante el operativo se presentó en la vivienda una mujer, madre de una de las investigadas. Con su consentimiento, el inmueble quedó bajo su custodia.
La causa continúa bajo investigación y fue provisoriamente caratulada como hurto y encubrimiento. Los investigadores buscan determinar la participación de las personas involucradas, establecer el origen de las alhajas recuperadas y determinar si existen otros hechos que puedan estar relacionados con la misma modalidad.





