El Municipio de Santo Tomé formalizó el pedido para transferir a Aguas Santafesinas (ASSA) la prestación de los servicios de agua potable y cloacas. El proyecto de ordenanza elaborado por el Departamento Ejecutivo ingresó al Concejo Municipal y deberá ser analizado por los ediles.
La iniciativa plantea modificar el esquema actual, mediante el cual el municipio presta directamente ambos servicios, y avanzar hacia una transferencia a la empresa provincial.
Antes del ingreso del proyecto al cuerpo legislativo, el intendente Miguel Weiss Ackerley mantuvo una reunión con concejales, funcionarios municipales y representantes de ASSA para abordar los aspectos técnicos, económicos y administrativos del eventual traspaso.
«Hay que cambiar, hay que tomar decisiones», sostuvo el intendente al referirse a la necesidad de modificar el actual esquema de prestación.
Un proceso que podría extenderse hasta junio de 2027
Desde ASSA explicaron que, si el Concejo aprueba la ordenanza, el siguiente paso será la firma de un convenio entre la Provincia, el Municipio y la empresa.
Darío Boscarol, integrante del directorio de Aguas Santafesinas, indicó que ese acuerdo establecerá las condiciones de la transferencia e incluirá una inversión provincial de $6.000 millones durante tres años.
A partir de la firma del convenio, ASSA tendría un plazo de seis meses para asumir formalmente la prestación, mientras que durante ese período se desarrollaría una etapa de transición conjunta con el municipio.
Según el cronograma planteado, si se cumplen las distintas instancias administrativas, ASSA podría tomar posesión del servicio en junio de 2027.
Qué pasará con la deuda entre el Municipio y ASSA
Uno de los principales puntos abordados durante la reunión fue la situación de la deuda que el Municipio mantiene con Aguas Santafesinas.
Weiss Ackerley explicó que la Secretaría de Hacienda presentó ante los concejales información sobre las cuentas municipales y la recaudación correspondiente al servicio.
Según indicó, los ingresos por el ítem acueducto no alcanzaron el 50% de lo facturado y los recursos obtenidos fueron destinados al funcionamiento del sistema.
Boscarol aclaró que la deuda entre el Municipio y ASSA no será trasladada directamente a los contribuyentes y que el mecanismo para compensarla o cancelarla deberá establecerse en el convenio que elaborarán las tres partes.
En cuanto a los vecinos que mantienen deudas por el servicio con el municipio, explicó que esas obligaciones continuarán vigentes y deberán regularizarse de acuerdo con las condiciones que correspondan una vez concretado el cambio de prestador.
El impacto en las tarifas
Otro de los interrogantes planteados está relacionado con las tarifas que deberán afrontar los usuarios cuando ASSA se haga cargo del servicio.
Boscarol señaló que los estudios realizados por la empresa no muestran diferencias significativas entre los valores actuales y las tarifas de ASSA, aunque sí existen diferencias en los niveles de cobrabilidad y en la eficiencia del sistema.
En ese marco, uno de los objetivos planteados es reducir las pérdidas de agua y mejorar el funcionamiento de la red para disminuir los costos asociados a la prestación.
«Todos estamos enfocados en el mismo objetivo: un mejor servicio para la ciudad de Santo Tomé», resumió el representante de ASSA.
El proyecto deberá ahora ser tratado por el Concejo Municipal. Si obtiene la aprobación, comenzará formalmente el proceso de transición que podría culminar con la transferencia del servicio a Aguas Santafesinas en junio de 2027.





