La Confederación Federal Pyme advirtió sobre el deterioro del sector productivo argentino y estimó que, de mantenerse la tendencia actual, el país podría alcanzar las 45.000 empresas cerradas hacia fines de 2026. Desde la entidad reclamaron medidas urgentes para evitar que la situación continúe afectando la actividad económica y el empleo.
En diálogo con Radio EME, el presidente de la organización, Mauro González, sostuvo que las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario crítico, marcado por dificultades financieras, endeudamiento y pérdida de puestos de trabajo. “Estamos haciendo una proyección de que para fin de año vamos a estar alrededor de las 45 mil empresas cerradas en nuestro país”, expresó.
El dirigente aclaró que esa estimación no contempla a los establecimientos que continúan funcionando, pero enfrentan deudas fiscales, problemas para cumplir con sus pagos o dificultades para sostener sus operaciones.
Reclaman medidas urgentes para frenar los cierres
González explicó que la Confederación viene solicitando desde hace más de un año la declaración de la emergencia pyme y consideró necesario implementar herramientas de asistencia inmediata. Entre las propuestas mencionó suspender durante 180 días los embargos y las ejecuciones sobre el sector productivo, facilitar líneas de crédito con tasas subsidiadas y establecer un programa de sostenimiento del empleo.
“Las medidas no son para revertirlo, sino para detenerlo. Hay que detener la sangría de pérdida de empresas”, remarcó. Según planteó, las dificultades financieras suelen comenzar con atrasos en el pago de impuestos y proveedores, continuar con suspensiones o reducciones de jornadas laborales.
Preocupación por el empleo y la pérdida de industrias históricas
El titular de la Confederación Federal Pyme cuestionó la falta de políticas específicas para las pequeñas y medianas empresas y sostuvo que la situación actual tiene consecuencias que van más allá de los indicadores económicos. “Estamos hablando de personas que quedan sin trabajo, de familias que quedan sin sustento”, señaló.
González también expresó preocupación por el cierre de industrias con varias décadas de trayectoria, debido a la pérdida de inversiones, tecnología y personal especializado. “Las empresas que están cerrando en Argentina tienen 20, 40 y hasta 80 años”, advirtió, y consideró que recuperar esa capacidad productiva podría demandar décadas.
Finalmente, insistió en la necesidad de adoptar medidas que permitan sostener a las empresas en actividad, preservar los puestos de trabajo y evitar un mayor deterioro del entramado productivo nacional.





