El papa León XIV despertó lúcido y orientado después de la cirugía a la que fue sometido el martes por un adenocarcinoma pulmonar en el Policlínico Gemelli de Roma. La intervención concluyó con éxito y el equipo médico prevé que permanezca internado alrededor de una semana.
Según informó Vatican News, durante los próximos días se llevarán adelante los controles posoperatorios y los análisis del material extirpado para evaluar la evolución del pontífice y completar los estudios correspondientes.
El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, señaló que León XIV se encontraba “lúcido y orientado” al despertar. Además, indicó que, después de regresar a su habitación, el Papa pidió la cena.
La Santa Sede anticipó que brindaría nuevas actualizaciones sobre cómo había transcurrido la noche y sobre los primeros resultados de los exámenes posteriores a la operación.
Cómo fue la intervención quirúrgica
El procedimiento se realizó el martes en el centro médico romano y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida.
El parte médico confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, que ya se sospechaba a partir de los estudios preoperatorios. Según los especialistas, la cirugía se llevó adelante con el objetivo de retirar por completo el tejido afectado.
El informe explicó que la intervención fue realizada para alcanzar la denominada “radicalidad” quirúrgica, es decir, extirpar la totalidad del tumor detectado.
Tras la operación, el pontífice regresó a su habitación luego de un período de observación. Por el momento, la previsión es que permanezca hospitalizado aproximadamente siete días, durante los cuales continuará bajo seguimiento médico.
Mientras avanza la recuperación, León XIV permanece acompañado por las personas que habitualmente lo asisten en el apartamento pontificio.





