La crecida del río Uruguay mantiene en alerta a la ciudad entrerriana de Concordia, donde entre 12 y 15 familias debieron ser evacuadas preventivamente ante el avance del agua. Durante la tarde del sábado, el nivel del río alcanzó los 12 metros y provocó anegamientos en distintos sectores bajos de la costanera, mientras las autoridades locales reforzaron las tareas de monitoreo y asistencia a los vecinos afectados.
Las familias que debieron abandonar sus viviendas fueron trasladadas a centros de evacuación dispuestos por la Municipalidad de Concordia, donde reciben asistencia alimentaria y sanitaria. El operativo busca garantizar la seguridad de quienes residen en las zonas más vulnerables frente a una posible profundización del fenómeno.
El río superó la cota de alerta y podría seguir creciendo
De acuerdo con los registros de la Prefectura Naval Argentina, el puerto de Concordia alcanzó una altura de 11,62 metros, superando la cota de alerta establecida en 11 metros y acercándose al nivel de evacuación, fijado en 12,50 metros. En tanto, durante la tarde del sábado se reportó que el río llegó a los 12 metros, una situación que incrementó la preocupación por el avance del agua sobre las áreas ribereñas.
El escenario podría complicarse durante los próximos días debido a las precipitaciones previstas sobre la cuenca del río Uruguay y al importante volumen de agua que circula por el sistema fluvial. Estas condiciones mantienen la posibilidad de nuevos incrementos en el nivel del río y, en consecuencia, de mayores complicaciones para los sectores cercanos a la costa.
Refuerzan el monitoreo y la asistencia a los evacuados
Ante este panorama, el intendente de Concordia, Francisco Azcué, confirmó que el municipio mantiene activos los dispositivos de seguimiento y asistencia, con el objetivo de responder rápidamente ante cualquier modificación en las condiciones del río. Los equipos municipales continúan trabajando sobre las zonas comprometidas y acompañando a las familias que debieron dejar sus hogares.
Mientras tanto, las autoridades y los organismos técnicos mantienen una vigilancia permanente sobre la evolución de la crecida. La principal preocupación está puesta en las lluvias pronosticadas y en la posibilidad de que el río continúe aumentando su altura, lo que podría extender los anegamientos y obligar a implementar nuevas evacuaciones preventivas en Concordia.





