Un nuevo episodio de violencia con armas de fuego se registró este lunes, poco antes de las 18, en barrio Adelina Centro de Santo Tomé. El tiroteo ocurrió en calle Castelli al 4600 y terminó con siete personas aprehendidas: cuatro hombres y tres mujeres.
Los primeros en llegar fueron efectivos de Gendarmería Nacional, que acudieron tras recibir un aviso por detonaciones de arma de fuego. Al encontrar un desorden entre vecinos de la cuadra, solicitaron apoyo a la Policía de Santa Fe.
En el operativo participaron autoridades de la Unidad Regional I, personal de la Subcomisaría 16 y efectivos del Comando Radioeléctrico de Santo Tomé. Los uniformados delimitaron el perímetro para detener las agresiones y aprehendieron a cuatro hombres que se encontraban en una vivienda de Castelli al 4616, desde donde presuntamente se habrían efectuado los disparos.
Secuestraron vainas y municiones
Durante el procedimiento, los efectivos ingresaron al inmueble y encontraron vainas servidas y municiones intactas. Además, en la parte trasera de la casa detectaron una chapa abierta, por la que una persona podría haberse fugado.
Los siete aprehendidos fueron trasladados a una dependencia policial. La escena quedó preservada hasta la llegada de los especialistas del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI), que debían realizar los peritajes correspondientes.
Un antecedente reciente en la misma cuadra
El nuevo episodio se produjo pocos días después de otro tiroteo registrado en la misma zona de calle Castelli al 4600, entre Chaoperauge y Maipú. En aquella oportunidad, se constataron siete impactos de bala en los frentes de viviendas y un hombre de apellido Coronel resultó herido, por lo que fue trasladado al Samco de Santo Tomé.
En ese procedimiento, los investigadores secuestraron 25 vainas servidas de pistola calibre 9 milímetros, mientras que Gendarmería encontró cocaína en un búnker de drogas. Ambos hechos ocurrieron en el barrio Adelina Centro, aunque las circunstancias y posibles vinculaciones entre los episodios deberán ser establecidas por la investigación.
La Fiscalía ordenó peritajes y medidas de investigación
Tras ser informada del procedimiento, la Jefatura de la Unidad Regional I comunicó las actuaciones al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El funcionario judicial ordenó identificar a posibles testigos entre los vecinos, verificar la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas y secuestrar las imágenes que puedan aportar información. También dispuso los peritajes criminalísticos, la revisión médica de los aprehendidos y su alojamiento en una dependencia policial.
La calificación legal provisoria del hecho es abuso de armas y daño. Los siete aprehendidos continuaban privados de su libertad por disposición fiscal, mientras avanzan las medidas para esclarecer lo ocurrido.





