El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, respondió a los cuestionamientos de la oposición sobre la situación de las cuentas provinciales y rechazó que el Gobierno esté gastando por encima de sus ingresos para sostener su funcionamiento.
En diálogo con EME, explicó que es necesario distinguir entre los recursos destinados a cubrir los gastos operativos del Estado y aquellos que se utilizan para financiar obras e inversiones. “No gastamos más de lo que ingresa”, afirmó Olivares, en respuesta a las críticas que advierten sobre un resultado deficitario, entre ellas las planteadas por su antecesor en el cargo, Walter Agosto.
El funcionario señaló que los ingresos corrientes de la provincia alcanzan para cubrir los costos necesarios para funcionar y prestar servicios. “Mes a mes los recursos corrientes que ingresan a la provincia alcanzan inclusive con un excedente sobre los recursos operativos”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la discusión aparece cuando se incorporan los gastos de inversión al cálculo de las cuentas públicas. Según indicó, esos desembolsos pueden superar los ingresos recaudados durante el mismo período, pero remarcó que una parte se financia con recursos obtenidos previamente.
“Al final del año pasado la provincia tuvo un ingreso de 800 millones de dólares de un financiamiento que tomó. Entonces es natural que esos recursos se estén invirtiendo en este año”, explicó.
Olivares sostuvo que esos fondos fueron obtenidos con el objetivo de destinarlos a obras e inversiones y que su ejecución durante 2026 debe analizarse teniendo en cuenta el momento en que ingresó el financiamiento. “Tomamos financiamiento para el fin que le dijimos a toda la sociedad y, sobre todo, al Poder Legislativo: lo tomamos para invertir. Bueno, lo estamos invirtiendo”, afirmó.
La caída de la recaudación y el impacto en las cuentas provinciales
El ministro también se refirió al retroceso de los recursos que recibe Santa Fe, tanto por coparticipación como por recaudación propia. Para dimensionar esa situación, comparó los ingresos por coparticipación de enero a septiembre de 2026 con los del mismo período de 2023, actualizados por inflación.
“Estamos hablando de una pérdida de 700.000 millones de pesos”, señaló Olivares, al explicar cuánto habría recaudado la provincia si los ingresos de este año hubieran alcanzado el nivel de 2023 en términos reales.
Frente a ese escenario, el funcionario destacó que la administración provincial sostiene el financiamiento de obras de infraestructura, el sistema de salud pública, las políticas de seguridad y distintas herramientas de asistencia al sector productivo. Entre estas últimas, mencionó la reducción de la carga tributaria, los subsidios de tasas y el financiamiento.
Olivares atribuyó la posibilidad de sostener esas políticas en un contexto de menores ingresos a la austeridad de la gestión. Según planteó, el desafío consiste en mantener la inversión y los servicios estatales pese al deterioro de los recursos disponibles.
El funcionamiento del Estado y la inversión, en el centro de la discusión
La respuesta del ministro se centró en diferenciar el gasto operativo de la inversión pública. Mientras que los recursos corrientes, según afirmó, permiten cubrir los costos de funcionamiento del Estado, la ejecución de obras incorpora también fondos provenientes del financiamiento obtenido el año anterior.
De esta manera, Olivares defendió la estrategia económica provincial ante los cuestionamientos por el resultado de las cuentas públicas y sostuvo que la diferencia entre los ingresos y los gastos de un período debe analizarse considerando el origen y el destino de los recursos.
“Si no tuviésemos ese resultado negativo en el primer semestre, eso sí sería un problema”, expresó, al explicar que, en ese caso, podría cuestionarse que la provincia hubiera tomado financiamiento sin utilizarlo para el fin previsto. “Y en realidad nosotros tomamos financiamiento para invertir. Bueno, lo estamos invirtiendo”, concluyó.






