Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas cayeron un 1,6% interanual en octubre, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Frente a septiembre, en cambio, el índice mostró una mejora del 0,3% en la medición desestacionalizada.
Con el resultado de octubre, el sector acumula un retroceso del 2% entre enero y octubre de 2026. En ese período, siete meses registraron caídas interanuales y tres mostraron avances. El primer aumento llegó en junio, cuando se interrumpió una racha de 13 meses consecutivos de contracción.
El Día de la Madre impulsó las ventas, pero el repunte perdió fuerza

CAME atribuyó la mejora respecto de septiembre, en los comercios donde se registró, a las compras por el Día de la Madre y al recambio de temporada de primavera y verano. El impulso se moderó en la segunda mitad del mes, cuando los hogares priorizaron compras esenciales y de menor importe. Las restricciones de ingresos y de financiamiento también llevaron a postergar gastos de mayor valor.
El canal digital mostró un comportamiento distinto. Entre los comercios con local a la calle, las ventas en línea crecieron un 17,7% frente a octubre del año pasado y un 0,3% respecto de septiembre.
Qué rubros vendieron más y cuáles retrocedieron
Tres de los siete rubros relevados registraron aumentos interanuales. Calzado y marroquinería y textil e indumentaria encabezaron las subas, ambos con un 3,6%, seguidos por perfumería, con un 0,8%.
Las mayores caídas se dieron en farmacia (−3,7%), alimentos y bebidas (−3,5%) y ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (−3,4%). En bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, la baja fue del 0,5% en octubre, aunque ese rubro registró el mayor retroceso acumulado en lo que va del año, con un 8,1%.
Los comerciantes mantienen la cautela para invertir

Al comparar su actividad con la de un año atrás, el 51,9% de los comerciantes consultados dijo que se mantuvo estable, el 41% reportó un deterioro y el 7,1% señaló una mejora.
Hacia adelante, el 48,4% espera que su actividad siga sin cambios, el 41,1% anticipa una mejora y el 10,5% prevé un empeoramiento. La cautela se refleja en las decisiones de inversión: el 54,9% considera que el momento no es propicio para realizar nuevos desembolsos.





