El Sumo Pontífice ofreció el discurso «Urbi et Orbi». Habló de Venezuela, Nicaragua y Sri Lanka
El Papa Francisco celebró la misa de Pascua de Resurrección en el Vaticano y pidió “que el señor ponga fin al avance de armas” y que terminen los conflictos en todo el mundo.
El Sumo Pontífice rezó por los que sufren «situaciones económicas difíciles» en América Latina: «Que la alegría de la Resurrección llene los corazones de todos los que en el continente americano sufren las consecuencias de situaciones políticas y económicas difíciles”.
Y se refirió puntualmente a Venezuela, al reclamar “medidas concretas» para resolver la crisis. «Que el Señor conceda a quienes tienen responsabilidades políticas trabajar para poner fin a las injusticias sociales, a los abusos y a la violencia, y para tomar medidas concretas que permitan sanar las divisiones y dar a la población la ayuda que necesita», expresó frente a más de 60.000 personas que se congregaron para escuchar sus palabras.
Desde la Basílica de San Pedro, Francisco se refirió a la situación en Nicaragua y pidió «que el Señor resucitado ilumine los esfuerzos que se están realizando» en ese país «para encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses».





