Los recientes hechos de violencia protagonizados por menores en la provincia de Santa Fe volvieron a poner en el centro del debate el régimen penal juvenil y la edad de imputabilidad. En ese contexto, el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, sostuvo que “ya es momento de discutir un nuevo esquema penal juvenil en la Argentina”, a partir del homicidio de Jeremías Monzón y la brutal agresión a una adolescente en San Cristóbal.
El funcionario explicó que, si bien la provincia avanzó en materia procedimental con la creación de fiscalías especializadas en menores, existe una fuerte limitación legal. “Tenemos un condicionante muy claro: la imposibilidad de aplicar sanciones estrictamente penales o una privación de la libertad prolongada como tratamiento tutelar, porque la legislación penal nacional no acompaña”, remarcó ante el móvil de EME.
El caso Monzón generó una fuerte conmoción social. Por el crimen hay una joven de 16 años imputada, mientras que otros dos adolescentes de 14 fueron sobreseídos por ser considerados no punibles. A esto se suma el ataque a una chica de 15 años en San Cristóbal, quien debió ser trasladada al Hospital Cullen para someterse a una cirugía reconstructiva. Frente a estos episodios, Cococcioni fue categórico: “En delitos graves como homicidios o lesiones muy graves, creemos que hay que rediscutir el régimen vigente”.
El ministro diferenció las conductas propias de la inmadurez adolescente de los crímenes violentos. “Es entendible que un menor no dimensione del todo las consecuencias en hechos menores, una travesura, vandalismo o un robo insignificante”, señaló. Sin embargo, subrayó que “un homicidio o una agresión de extrema gravedad no solo violan una norma legal, sino también una norma ética y cultural básica”.
En ese sentido, Cococcioni afirmó que existen límites que son plenamente comprensibles para cualquier adolescente. “No hay país occidental donde esté permitido salir a matar gente. Eso un chico de 14 años lo entiende perfectamente”, sostuvo. Y concluyó: “La prohibición del homicidio es indiscutible y creemos que es necesario avanzar hacia un esquema de responsabilidad penal juvenil más firme”.






