A pesar de los avances en el control del fuego en varias zonas afectadas, la amenaza de los incendios en Chubut persiste, especialmente en el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego sigue activo en el sector conocido como Solís. Este sábado, las condiciones climáticas, caracterizadas por altas temperaturas, vientos variables y baja humedad, complican aún más la situación, sin pronóstico de lluvias para esta semana.
El Departamento de Cushamen, que abarca las áreas más afectadas por los incendios, vive una jornada crucial. A la mañana, la temperatura rondaba los 11°C, con vientos moderados de hasta 12 km/h, lo que aliviaba momentáneamente las tareas de los brigadistas. Sin embargo, para la tarde, se espera que el termómetro ascienda a 24°C, con ráfagas de viento de hasta 50 km/h, lo que podría empeorar la situación.
La Subsecretaría de Protección Ciudadana, ante la reactivación del fuego en áreas cercanas a Marta Marchand, llevó a cabo recorridos preventivos en la zona, informando sobre la posibilidad de una autoevacuación, en caso de que las condiciones empeoren. Las autoridades mantienen vigilancia constante, mientras las columnas de humo continúan siendo visibles en diversas localidades, señal de que la emergencia está lejos de resolverse.
El viernes, la situación alcanzó su pico crítico cuando una hostería ubicada en las inmediaciones del incendio quedó completamente rodeada por el fuego. Solo la rápida intervención de brigadistas y bomberos evitó una tragedia mayor, permitiendo que al menos dos familias pudieran autoevacuarse de manera preventiva. En esta zona reside una población de aproximadamente 2.000 personas, muchas con arraigo centenario.
El fuego en el Parque Nacional Los Alerces se ha expandido más allá de los límites protegidos, afectando miles de hectáreas en su camino hacia Villa Lago Rivadavia. Además del peligro inmediato para las viviendas y las personas, el avance del incendio pone en riesgo especies autóctonas de la región, como los cipreses y los coihues, y amenaza los pinares debido a la resina inflamable y el impacto ambiental de esta especie invasiva. En la región, incluso se están llevando a cabo esfuerzos para remover manualmente los pinos jóvenes y evitar su propagación.
El dispositivo de respuesta sigue ampliándose. Actualmente, más de 80 combatientes se encuentran trabajando en la zona, entre brigadistas locales, bomberos voluntarios y equipos enviados desde la provincia de Santa Cruz. Para asegurar la vigilancia nocturna y proteger las viviendas e infraestructuras cercanas, se ha reforzado el despliegue de recursos, que incluye 30 camionetas, 11 autobombas, 5 camiones cisterna, un helicóptero con helibalde de 4.000 litros, dos aviones anfibios y dos aeronaves hidrantes, entre otros medios.





