La provincia de Santa Fe implementará medidas más estrictas sobre el uso de celulares en las escuelas, con un enfoque de regulación, limitación y, en algunos casos, prohibición, debido a los efectos negativos que estos dispositivos pueden tener en el aprendizaje y en la salud mental de los estudiantes. Así lo confirmó el ministro de Educación, José Goity, quien precisó que las normas serán diferentes para nivel primario y secundario, e incluirán un plan integral de educación digital.
En diálogo con EME, Arístides Álvarez, presidente de la ONG “Si nos reímos nos reímos todos”, consideró que más que prohibir, es clave trabajar en cambios educativos y fortalecer la relación entre escuelas y familias. “El celular llegó para quedarse en las familias, en la vida cotidiana y en los espacios de encuentro como escuelas y clubes. El problema es que nos va deshumanizando y alejando del otro; en las aulas se ha vuelto un desafío: el 54% de los chicos reconoce que los distrae”, explicó.
Álvarez agregó que las medidas deberán acompañarse de estrategias que reemplacen o reduzcan la dependencia del dispositivo, incluso en niveles superiores, y propuso que en lugar de prohibir, se busquen acuerdos con los estudiantes, con sanciones en caso de incumplimiento. “La palabra prohibir puede tener efectos negativos en niños y adolescentes. Hay que generar diálogo y normas compartidas”, señaló.
Con estas acciones, la provincia busca equilibrar el uso de la tecnología en el aula, promoviendo un ambiente más atento al aprendizaje, sin dejar de reconocer la importancia de los dispositivos digitales en la vida cotidiana de los jóvenes.





