Con el receso legislativo llegando a su fin, la Legislatura de la provincia de Santa Fe se encamina a un período de fuerte actividad institucional, en el marco de la reciente reforma constitucional. Así lo confirmó el diputado provincial Rubén Galassi (Socialismo), quien detalló los principales temas que ocuparán la agenda parlamentaria en las próximas semanas.
Galassi recordó que la nueva Constitución establece cambios significativos en el funcionamiento del Poder Legislativo, entre ellos el adelantamiento del inicio del período ordinario de sesiones al 15 de febrero. Ese día, el gobernador Maximiliano Pullaro brindará su discurso inaugural, dejando atrás la tradicional apertura del 1º de mayo. Previamente, el 5 y el 12 de febrero, la Legislatura sesionará en período extraordinario para tratar mensajes enviados por el Poder Ejecutivo.
“El desafío es enorme porque la realidad de los municipios es muy diversa”, explicó Galassi, al señalar que conviven grandes ciudades como Santa Fe y Rosario con localidades de menos de 500 habitantes. En ese marco, el proyecto enviado por el Ejecutivo prevé que en municipios de hasta 5.000 habitantes la función de concejal sea ad honorem, mientras que a partir de los 10.000 habitantes podrán dictar su propia carta orgánica
El legislador destacó que Santa Fe y Rosario ya manifestaron su voluntad de profundizar la autonomía municipal mediante la convocatoria a convenciones estatuyentes para definir sus propias cartas orgánicas. Sobre la figura del viceintendente, Galassi sostuvo que, si bien podría cumplir un rol en algunos casos, debería ser una decisión de cada convención estatuyente y no una imposición general.
Finalmente, Galassi se refirió a la necesidad de una reforma del sistema electoral provincial, también derivada de la reforma constitucional. Señaló que los cambios en la duración de los mandatos y en la distribución de cargos legislativos obligan a unificar en un solo instrumento legal normas hoy dispersas, como la boleta única, las internas abiertas, el financiamiento partidario y la ley de partidos políticos, sin descartar la continuidad de herramientas que han demostrado ser positivas.





