La Universidad Nacional del Litoral (UNL) puso en vigencia desde el 1 de febrero de 2026 una nueva normativa que declara a todas sus sedes como espacios 100% libres de humo, en el marco de una política institucional orientada al cuidado de la salud y el bienestar de estudiantes, docentes, trabajadores y visitantes.
La coordinadora del subprograma UNL Saludable, Andrea Peteán, explicó que la decisión se basa en evidencia científica contundente que demuestra los efectos nocivos del tabaquismo y de la exposición pasiva al humo. La medida no solo busca desalentar el consumo, sino también proteger a terceros frente a los riesgos del humo de segunda y tercera mano, asociados a enfermedades graves como cáncer de pulmón, afecciones cardiovasculares y patologías respiratorias.
Alcance total y sin excepciones
La prohibición tiene alcance integral y se aplica tanto a espacios cerrados y semicerrados, como galerías, como también a áreas abiertas, entre ellas patios, estacionamientos y vehículos institucionales. Además, la normativa incluye expresamente a cigarrillos electrónicos y vapeadores, cuyos aerosoles contienen sustancias perjudiciales para la salud.
Peteán remarcó que no existe un nivel de consumo seguro y advirtió sobre los efectos del humo de tercera mano, aquel que queda impregnado en superficies y objetos, y que puede ingresar a aulas y oficinas a través de ventanas o sistemas de ventilación.
Concientización y compromiso social
Al tratarse de una universidad de puertas abiertas, la norma involucra no solo a quienes forman parte de la comunidad académica, sino también a todas las personas que concurren a sus instalaciones para participar de actividades culturales, científicas y educativas.
La implementación de la medida será progresiva, con un enfoque centrado en la concientización y la responsabilidad colectiva, antes que en sanciones. En los próximos meses, la UNL reforzará la política con campañas informativas y cartelería específica, invitando a reflexionar sobre el abandono del hábito como un paso fundamental hacia una mejor calidad de vida.
“Se trata de una ganancia de salud para toda la comunidad”, concluyó Peteán, al destacar que el objetivo es consolidar un entorno educativo más saludable, seguro y consciente.





