El noreste de Estados Unidos se prepara para enfrentar una intensa ola de frío polar provocada por el ingreso de una masa de aire ártico que llevará las temperaturas a niveles extremos. De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (NWS), el fenómeno comenzará durante la noche del viernes 6 de febrero y alcanzará su punto máximo entre el sábado 7 y el domingo 9, configurando el evento más severo del invierno 2025-2026.
Las previsiones indican que las sensaciones térmicas podrían descender hasta los -29 °C en zonas rurales y del interior, mientras que en grandes centros urbanos como Nueva York, Boston y Filadelfia se esperan registros que oscilarán entre los -18 °C y -23 °C. Los fuertes vientos asociados al vórtice polar intensificarán el impacto del frío, generando condiciones peligrosas para la población.
Riesgos sanitarios y advertencias oficiales
Las autoridades sanitarias alertaron que la exposición prolongada a estas temperaturas puede provocar congelamiento de la piel en pocos minutos, además de aumentar el riesgo de hipotermia. En ese contexto, recomendaron evitar salidas innecesarias, reducir al mínimo las actividades al aire libre y utilizar ropa térmica adecuada, con varias capas y protección en manos, rostro y cabeza. También se pidió extremar los cuidados en adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes.
Posibles complicaciones en servicios e infraestructura
El frío extremo también podría generar inconvenientes en el funcionamiento de servicios esenciales. El NWS advirtió sobre eventuales cortes de energía y complicaciones en la circulación vial, especialmente en el corredor de la autopista I-95, donde se prevé la formación de hielo. Ante este panorama, las autoridades locales activaron planes de contingencia y habilitaron refugios para personas en situación de calle.
Según los pronósticos, el episodio comenzaría a perder intensidad hacia el miércoles 11 de febrero, cuando un cambio en el patrón atmosférico permitiría una lenta pero sostenida recuperación de las temperaturas.





