La Secretaría de Educación de la Nación y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) volvieron a reunirse la semana pasada para avanzar en la construcción de un nuevo esquema de financiamiento para las universidades públicas de todo el país. El encuentro se dio en un contexto de fuerte tensión presupuestaria y mientras la comunidad universitaria aguarda una definición judicial sobre el fallo que, en diciembre, ordenó al Gobierno aplicar de manera inmediata la ley de financiamiento universitario, resolución que fue apelada por el Ejecutivo.
De la reunión participaron el secretario de Educación, Carlos Torrendel, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, junto al presidente del CIN, Carlos Greco, y su vicepresidente, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci. Desde el Gobierno nacional se impulsa la elaboración de un nuevo esquema que modifique el régimen vigente, con la intención de hacerlo sostenible en el tiempo y otorgar previsibilidad al sistema universitario.
La estrategia oficial apunta a resolver de manera integral la discusión presupuestaria y, al mismo tiempo, desactivar los frentes judiciales abiertos mediante la sanción de una nueva ley en el Congreso que reemplace a la actual. Desde las universidades, en tanto, sostienen la necesidad de que cualquier iniciativa contemple garantías claras para el funcionamiento de las casas de estudio y evite nuevos vetos, en un escenario de alta conflictividad y recortes en áreas sensibles del Estado.
En diálogo con EME, el rector de la UNR, Franco Bartolacci, remarcó que la situación salarial es hoy el principal foco de preocupación. “El 80% del personal docente y no docente de las universidades nacionales percibe un salario que está por debajo de los 700 mil pesos por mes”, afirmó. También advirtió que existen cargos con ingresos iniciales aún más bajos: “Hay docentes que están cobrando alrededor de 250 mil pesos mensuales”.
Según explicó, este contexto impacta de lleno en el funcionamiento del sistema universitario. “Esto va provocando renuncias o situaciones de pluriempleo y termina deteriorando la calidad de lo que sucede en el ámbito universitario”, sostuvo. En ese sentido, señaló que la comunidad académica sigue con atención el proceso judicial: “Estamos esperando una decisión en torno a una ley aprobada por el Congreso, que es de las normas con mayor legitimidad institucional construidas desde la recuperación democrática”.
Récord de inscriptos y expansión académica
Más allá del conflicto presupuestario, Bartolacci destacó el fuerte crecimiento de la matrícula universitaria. La Universidad Nacional de Rosario alcanzará por segundo año consecutivo un récord de preinscriptos de cara al ciclo lectivo 2026, con cifras que marcan un proceso de expansión sin precedentes.
“Estamos superando los 31 mil inscriptos este año, con un incremento muy pronunciado que no reconoce antecedentes en la historia de la universidad”, señaló el rector. Atribuyó este fenómeno a una transformación profunda de la institución y a la diversificación de la oferta académica. “La universidad no puede seguir haciendo lo mismo que hace 30 años. En los últimos seis años creamos entre 15 y 20 carreras nuevas, incorporando trayectos formativos que responden a las expectativas de los jóvenes”, explicó.
Desde el sistema universitario advierten que este crecimiento sostenido de la matrícula refuerza la necesidad de contar con un financiamiento adecuado y estable, que permita garantizar salarios dignos, sostener la calidad académica y fortalecer el rol estratégico de las universidades públicas en el desarrollo social y productivo del país.







