Las movilizaciones vinculadas al personal policial continúan en distintos puntos de la provincia de Santa Fe. Este domingo, en la ciudad de Ceres, familiares de agentes y policías retirados se concentraron en la Plaza Colón para visibilizar su malestar y presentar un petitorio con pedidos concretos.
Según lo difundido en redes sociales, la convocatoria incluyó no solo al personal policial, sino también a docentes y trabajadores de la salud, quienes acompañaron la marcha. Entre los reclamos principales se destacan mejoras salariales, cobertura de salud más amplia, igualdad de trato sin discriminación por sector y un mayor acompañamiento en materia de salud mental.
María Rosa Acosta, policía retirada y referente de la protesta, explicó a EME: “El malestar viene de hace tiempo. Nuestros familiares policías son bastardeados por el gobierno provincial y sus políticas. Llegamos a un punto que supera todo lo que veníamos pasando. Por eso buscamos la recomposición salarial: nuestros sueldos básicos quedaron muy bajos, como los de todos los empleados públicos, y teniendo en cuenta la carga que tienen los policías”.
Acosta cuestionó además los anuncios recientes del gobierno: “En el decreto que muchos celebraron, quieren diferenciar un bono a un número minoritario de la policía y no a todos. Esto deja afuera a la mayoría, especialmente a los agentes que no trabajan en Rosario o Santa Fe. Es algo mínimo, no remunerativo ni bonificable. Solo beneficia a muy pocos”.
La referente añadió que las promesas de equipamiento y móviles policiales tampoco solucionan la situación real: “Hoy hay más vehículos que personal. En Ceres, una guardia de tres numerarios no alcanza a cubrir la localidad. Son anuncios para afuera, no soluciones efectivas”.
También remarcó: “El plus que anunciaron es solo un paliativo para muy pocos. Hoy un policía gana alrededor de 1.100.000 pesos y, sobre todo en el norte de la provincia, los gastos de traslado a Rosario complican aún más la situación”.
Sobre la salud mental del personal, Acosta explicó: “Trabajar tantas horas, recargados y sin que se refleje en el sueldo, y que no alcance para cubrir necesidades básicas, es un problema para todos. Hay mucho cansancio por malas órdenes operativas. El policía está agotado; lo que se vive no es justo”.
La protesta en Ceres se suma a otras manifestaciones recientes en Santa Fe, Rosario y distintas localidades del territorio provincial, donde los trabajadores del orden público buscan ser escuchados y recibir respuestas concretas a sus reclamos.






