La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió dar un giro en la forma de transmitir el fútbol del ascenso: tras no alcanzar un acuerdo con las empresas interesadas en televisar la Primera Nacional, el organismo resolvió quedarse con los derechos y producir por cuenta propia la transmisión de la segunda categoría del fútbol argentino.
Luego de extensas negociaciones, la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia desestimó las propuestas privadas y optó por un modelo centralizado a través de la plataforma digital LPF Play (AFA Play). De esta manera, todos los partidos de la Primera Nacional serán emitidos en streaming, con un primer mes de suscripción gratuito para los usuarios y luego un esquema pago.
Si bien aún no se oficializó el valor definitivo del abono, se estima que rondará los 10 dólares mensuales (equivalente a unos 14 mil pesos al tipo de cambio actual). Además, AFA Play ofrecerá un plan anual cercano a los 90 dólares, pensado para quienes sigan de manera constante el fútbol de ascenso.
El cambio también tiene impacto económico en los clubes. Según cálculos preliminares, cada equipo de la Primera Nacional podría percibir alrededor de 65 millones de pesos por temporada en concepto de derechos de transmisión. La medida no se limita a esta divisional: alcanza además a la Primera B Metropolitana, la Primera C y el Federal A, que también pasarán por la plataforma oficial. En esos casos, los montos estimados serían de 20 millones de pesos para la B Metropolitana y 12 millones para la C y el Federal A.
Para acceder al servicio, los hinchas deberán registrarse en el sitio oficial afaplay.tv y crear una cuenta con correo electrónico o mediante Google o Apple. Una vez completado el registro, podrán contratar el pack mensual o anual para ver los encuentros.
Más allá del ascenso, AFA Play también incluirá contenidos adicionales como partidos del Torneo Proyección (Reserva) y del fútbol femenino, ampliando la oferta para los fanáticos del deporte nacional.
Con este movimiento, la AFA apuesta a un modelo de distribución propio, con mayor control sobre los derechos y una relación directa con los espectadores en la era del streaming.





