La vida cotidiana en Cuba atraviesa un momento complejo, marcado por el recrudecimiento del bloqueo económico y el endurecimiento de las políticas impulsadas por Estados Unidos. Así lo describió Mario Larroca, historiador y periodista argentino, quien actualmente reside en La Habana y brindó su testimonio en diálogo con EME.
Oriundo de Buenos Aires, Larroca señaló que el escenario combina momentos de calma con fuertes restricciones en servicios esenciales, en un contexto de tensión internacional. “Hay momentos de paz y tranquilidad, pero también restricciones en servicios básicos, mientras se libra una batalla diplomática de alto nivel”, explicó.
Según detalló, el impacto del bloqueo se profundizó con la aplicación de sanciones a terceros países, empresas, fundaciones y organizaciones no gubernamentales, principalmente europeas, que enfrentan limitaciones para ingresar a Estados Unidos si mantienen vínculos comerciales con Cuba. “Estamos llegando a un punto de violencia y terror. Las amenazas de Estados Unidos complican a la población de varios países”, afirmó.
En ese sentido, Larroca remarcó que Cuba no representa una amenaza para la seguridad estadounidense. “No tiene drogas, bandas criminales ni es un territorio vinculado al terrorismo. Es una sociedad que quiere vivir en paz. Sin embargo, Estados Unidos le tiene declarada la guerra a Cuba desde hace 67 años”, sostuvo.
El periodista explicó que, pese a las dificultades, la isla mantiene una organización estatal planificada, propia de su sistema socialista. Las restricciones se concentran principalmente en servicios no esenciales, como el transporte o el sistema bancario, mientras que otros se sostienen con limitaciones. “La luz se mantiene, aunque hay cortes programados de hasta cinco horas diarias. Se espera que estos problemas puedan superarse”, indicó.
Finalmente, Larroca contextualizó la situación dentro de un escenario internacional tenso y cuestionó el enfoque de la política exterior estadounidense. “Estamos en un momento complejo a nivel global y la administración Trump, en lugar de concentrarse en su agenda interna, volvió a poner el foco en Cuba, que no es una amenaza para nadie”, concluyó.






