El icónico Burj Al Arab, uno de los símbolos más reconocidos de Dubái y considerado el único hotel “siete estrellas” del mundo, registró este sábado un incendio en su fachada exterior tras el impacto de metralla proveniente de un dron iraní. A pesar de la espectacularidad del episodio, no se reportaron personas heridas.
La Oficina de Medios de Dubái confirmó que el fuego fue “limitado” y que los equipos de Defensa Civil actuaron de manera inmediata para contener las llamas. Según el comunicado oficial, la situación quedó bajo control en pocos minutos y no hubo que lamentar víctimas ni daños estructurales de gravedad.
El incidente se produjo en un contexto de máxima tensión en la región del Golfo. De acuerdo con reportes oficiales, el episodio se enmarca en una ofensiva con misiles lanzada por Irán contra posiciones militares de Estados Unidos en la zona, en represalia por los recientes bombardeos conjuntos de Washington e Israel sobre Teherán.
Tras las explosiones que se escucharon en distintos puntos de la ciudad, las autoridades también dispusieron la evacuación preventiva del Burj Khalifa, el rascacielos más alto del mundo y otro de los grandes emblemas arquitectónicos de Dubái. En paralelo, se activaron protocolos de emergencia para evaluar posibles daños adicionales en infraestructuras estratégicas.
Horas antes del incendio en el Burj Al Arab, el Aeropuerto Internacional de Dubái había informado la suspensión total de sus operaciones. Según trascendió, algunos impactos alcanzaron sectores de las terminales 1 y 3, incluidas áreas de embarque, lo que obligó a interrumpir vuelos y reforzar las medidas de seguridad en toda la ciudad.





